jueves, 9 de diciembre de 2010

“Mamá, ¿qué es tener sexo?”


A cierta edad, los niños y las niñas empiezan a hacer preguntas relacionadas con el sexo.
Es normal que los padres no sepan exactamente cómo hablar del sexo con sus hijos(as), pero es importante que lo hagan. La educación sexual a temprana edad puede ahorrarles muchos problemas en el futuro. ¿Cómo abordar el tema de la sexualidad con los niños(as) en edad escolar? Aquí te damos algunas pautas.
El sexo está presente en muchas situaciones durante el día y en la vida cotidiana. Basta con encender la televisión y ver una escena romántica, o un comercial para productos de higiene femenina, o incluso, que alguien en la familia esté esperando un bebé. Tal vez al estar expuestos a estas situaciones, muchos niños y niñas en edad escolar empiezan a sentir curiosidad sobre su sexualidad. Además, hoy en día, parecería que los niños(as) están aprendiendo todo mucho más rápido que en otras épocas y hasta se podría decir que saben más que muchos adultos en materia de sexo.
Por eso, no debería sorprenderte que te pregunten de dónde vienen los niños. Recuerda que seguramente han escuchado muchas cosas y siempre puedes preguntarle ¿qué piensa él o ella? o ¿qué ha escuchado? y partir de allí. Pero desde luego, en lugar de decirle a tu hijo que los trae la cigüeña de París, a esa edad, aprovecha para explicarles cómo ocurre en realidad el milagro de la vida.
Puedes decirle algo así como que cuando un hombre y una mujer se quieren: “El pene del hombre se inserta en la vagina de la mujer para que se junten sus células y se forme un bebé”. Puedes aclararle también que a esto se le llama hacer el amor, o tener relaciones sexuales y que no siempre que suceden es para crear a un ser humano.
Si preguntan “¿qué es una erección?” Puedes responderle que por lo general el pene está flácido, pero si lo tocan se pone duro y se levanta. Puedes mencionarle que esto puede sucederle mientras duerme sin que haya una razón aparente.  Y si la duda es “¿por qué las mujeres tienen que usar tampones?” Le puedes hablar sobre la llegada del período menstrual que indica que una mujer ya está capacitada para tener un bebé.
En fin, hay muchas preguntas que pueden surgir en la mente inquieta de tus hijos(as). Y también es una realidad que a muchos papás y mamás les cuesta trabajo hablar del tema y se avergüenzan ante estos interrogantes. Antes de sonrojarte, recuerda que no debes sentirte así, la sexualidad es una parte natural del ser humano y de esa manera debes afrontar esta curiosidad normal en los niños.
¿Por qué es importante que les hables a tus hijos acerca del sexo?
Cuando se trata al sexo como un tabú, trae problemas más adelante. ¿Por qué? Porque si lo tomas como algo secreto o indebido, tus hijos aprenderán que es así y no tendrán una actitud sana ante la sexualidad y sus comportamientos en esta materia. Por eso, es muy importante que les hables honestamente y con toda naturalidad para abrir la puerta a que ellos te pregunten y que les des respuestas acertadas y claras. Debes decirles que hay muchos mitos sobre el sexo y que puede haber muchas ideas que no son ciertas estén rondando en su cabeza o que quizá escuchen de otras personas.  Además, es importante que les hables de tener un comportamiento sexual responsable (del sexo seguro, de la prevención de enfermedades de transmisión sexual, del amor, del embarazo y la belleza de traer un hijo al mundo cuando se está listo, etc.) para que estén listos cuando inicien su actividad sexual y que sigan tus valores.
¿Cómo puedes abordar el tema del sexo con tus hijos?
Puedes hablar de sexo con tus hijos(as) empezando por mencionar los hechos. Por ejemplo:
Explícales las diferencias anatómicas entre los hombres y las mujeres. Puedes usar un libro en el que se muestren los órganos reproductivos.
Diles que a los órganos sexuales se les debe llamar por su nombre. Si les das otros nombres, pensarán que no se debe hablar de ellos o que son algo feo o indebido.
Aclárales que siempre que hay sexo con penetración puede haber un embarazo si no se tiene precauciones.
Háblales de la masturbación. Diles que es un acto normal de exploración del propio cuerpo, y recomiéndales que siempre lo hagan en privado.
No dejes de lado el tema del sexo oral y sus riesgos.
Háblales de los aspectos emocionales del sexo (el amor, las desilusiones, etc.) y de las diferencias en cómo piensan los hombres y las mujeres.
Explícales de qué se trata una violación con sus variantes: por alguien desconocido, por alguien conocido que te induce con alcohol y con drogas; y cómo aceptar que algún desconocido esté a solas con él o ella es estar en riesgo de una situación peligrosa. Dile que siempre puede decir que no.
Háblales de las diferentes orientaciones sexuales: heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad. No le inculques ningún prejuicio al respecto. La orientación sexual es algo muy personal y debe respetarse.
Explícales que la manera de vestir y de hablar envía mensajes a los demás sobre tus percepciones del sexo. Por ejemplo si siempre te pones vestidos muy cortos o que enseñan mucho y dejan poco a la imaginación, los chicos pueden interpretar que estás buscando sexo, aunque no sea tu objetivo. De la misma manera, si te vistes tapándote demasiado, el mensaje es que eres conservadora y mojigata, aunque, tampoco sea el caso.
Diles que no se dejen presionar por sus compañeros de clase que ya han experimentado con el sexo, pues a cada quien le llega su momento.
Y por último, ofréceles estar siempre disponible para cuando tengan dudas o preguntas. Es importante establecer una relación de confianza en este sentido. Recuerda, el sexo es algo natural y sano, no lo trates como un tema oculto o un tabú. Eso lo único que hace es crear ignorancia respecto al tema, y la ignorancia trae consecuencias negativas para la salud tanto mental como física (en el futuro) cuando se trata de sexo.

Verdad o mentira? 6 mitos sobre los quistes en los senos y el cáncer de mama


La prevención del cáncer de mama está en gran parte en tus propias manos.
El auto examen mensual, las visitas rutinarias al médico e informarte constantemente, son tus mejores armas contra él. Sin embargo, puede que en ocasiones tengas dudas acerca de supuestos “hechos” que pueden no resultar del todo ciertos, o al contrario: tal vez creas que conoces toda la verdad sobre el cáncer de mama, los quistes en los senos, y que estés equivocada. Aquí te hablamos de una serie de mitos y verdades, para que tengas la información clara.
Silvia estaba viendo la televisión un día y accidentalmente se tocó el seno. Sintió una “bolita” y de inmediato se alarmó pues pensó que era un cáncer del seno. Se calcula que aproximadamente a cuatro de cada 10 mujeres les sucederá, a lo largo de su vida, que encontrarán un quiste en uno de sus senos. Así que si tienes uno o varios quistes, presta atención. Tal vez estés subestimando o sobreestimando tu hallazgo. Aquí te cuento más sobre los mitos y verdades sobre los quistes o bultos en los senos. Toma nota:
  1. “Encontré un quiste en mi seno, tengo cáncer”: Antes de asumir esto, cálmate. La mayoría de los quistes que te descubres probablemente no sean cáncer. Algunos son quistes benignos o son el reflejo de una condición común conocida como fibroadenoma o cambios fribrocísticos. Sin embargo, algunos quistes sí pueden ser pre-cancerosos o malignos. Por eso, SIEMPRE que te encuentres uno, es importante que consultes a tu médico de inmediato para establecer el diagnóstico y determinar el tratamiento correspondiente, si es necesario hacer algo.
  2. “En mi familia nadie ha sufrido de cáncer de mama, entonces no debo preocuparme”. ¡Falso! Si bien la historia familiar de cáncer del seno es un factor de riesgo, no quiere decir que estés libre de todo riesgo si ninguna mujer de tu familia lo ha desarrollado. Como todas las mujeres del mundo, debes seguir tu rutina de auto examen y mamografías recomendadas de acuerdo a tu edad.
  3. “Un quiste o tumor canceroso se siente diferente al tacto que uno benigno”. Existe la idea de que un tumor canceroso en los senos es duro al tacto y no se mueve. Esto puede llevar a confusiones, porque los quistes cancerosos también pueden ser suaves y moverse. Así que no te confíes.
  4. “El cáncer de mama siempre se identifica al tocar un quiste”. La verdad es que no es así. En la mayoría de los casos, el cáncer de mama se identifica en la mamografía, antes de que se pueda tocar un quiste. De ahí la importancia de este examen.
  5. “Soy muy joven para preocuparme por el cáncer del seno”. ¡No te confíes! Si bien el riesgo del cáncer de mama aumenta luego de la menopausia, un 25% de las mujeres diagnosticadas tienen menos de 50 años. El cáncer de mama puede afectar a las mujeres a cualquier edad.
  6. “Si me diagnostican con cáncer del seno, significa que me voy a morir”. La verdad es que afortunadamente, si el cáncer del seno es detectado a tiempo, es altamente tratable. En el 98% de los casos que se detectan a tiempo sobreviven entre 5 y 10 años.
No creas en los mitos sin antes consultar con tu médico. Tú tienes el poder de la detección temprana del cáncer del seno en tus manos si conoces tu cuerpo y te practicas el examen mensual regularmente, si visitas a tu médico para un examen anual y sigues las recomendaciones de la Sociedad Americana Contra el Cáncer en cuanto a la prevención y la detección temprana.
Aunque hay mucho por aprender, hay mucho que podemos hacer hoy en día para la detección temprana y el tratamiento.

¿Cuánta cafeína es buena?

¿Pasaste una mala noche? El dormir poco afecta tu desempeño durante todo el día.
Así que si la noche pasada fue de esas de dar vueltas en la cama hasta ver salir el sol, probablemente tu día esté lleno de cafeína para poder mantenerte alerta. Si bien la cafeína es un estimulante que te mantiene despierto, debes tener cuidado. ¿Cuánta cafeína es buena?
Empecemos por entender qué es la cafeína. La cafeína es una sustancia amarga que puedes encontrar en varias de tus bebidas favoritas: el té, el café, las sodas, las bebidas energéticas y el chocolate. Además, la encuentras en algunos medicamentos (para la gripe por ejemplo). La cafeína estimula el sistema nervioso central y te da una inyección de energía. El 80% de la población mundial consume cafeína todos los días y es por esto que se han hecho varios estudios sobre sus efectos sobre la salud. Independientemente de esto, lo habrás vivido: luego de que tomas tu taza de café por la mañana, te sientes más alerta. ¿No es así?
Muchas personas no sienten que empiezan su día hasta que reciben su dosis de cafeína. Y puede que dependiendo de su trabajo y de sus patrones de sueño, tomen varias tazas de café, de té o de otra bebida con cafeína a lo largo del día para mantenerse despiertos. Es el caso de Julián, un chico que trabaja en una agencia de publicidad, casi siempre hasta altas horas de la noche y desde temprano en la mañana. Julián no duerme bien, así que por la mañana se siente demasiado somnoliento y no puede funcionar sin su dosis de cafeína. Pero Julián, sin saberlo, está cayendo en un círculo vicioso y además, que le afecta su salud. Como toma café a lo largo del día, rinde en su trabajo y se siente despierto, pero por la noche está tan alerta, que no puede dormir. Así, a la mañana siguiente reanuda el ciclo y ya Julián no se da abasto: está muy cansado. Por más cafeína que tome, ésta no va a reemplazar las horas reparadoras de sueño que su cuerpo necesita. Es necesario que rompa el ciclo.
¿Cuánta cafeína es buena para el cuerpo y cuánta le hace daño? Los estudios científicos demuestran que si bebes de dos a cuatro tazas de una bebida con cafeína durante el día, estás dentro de los límites saludables. Esto equivale a entre 200 y 300 miligramos (mg) de cafeína al día. Te sentirás despierto(a) y alerta sin afectar tu salud. Pero si tomas muchas tazas o lo equivalente a 500 o 600 mg al día (más de 4 tazas), la cafeína puede afectar tu salud causándote:
Insomnio
Irritabilidad
Nerviosismo
Náusea
Problemas gastrointestinales
Temblores
Dolores de cabeza
Arritmia
Ansiedad
Cansancio
Pero como todos los seres humanos somos diferentes, la reacción que cada uno tiene a la cafeína, puede ser variada. Si eres alguien que está acostumbrado a tomar bebidas con cafeína, tu tolerancia será más alta que la de aquella persona que no está acostumbrada a consumirla. Otros factores también afectan tu sensibilidad a la cafeína: ser hombre (los estudios demuestran que las mujeres son menos sensibles a sus efectos), la edad, el peso corporal, el nivel de estrés y ansiedad; y si fumas o no.
Si te estás preguntando si la cafeína es adictiva, puedo decirte que esto es algo que aún se está estudiando. Existen evidencias de que puede causar síntomas cuando se deja de tomar, pero también existen evidencias de que no es adictiva. La respuesta definitiva aún está en ‘veremos’. Ya sea que el consumo de cafeína sea por gusto o por necesidad, debes consumirla con moderación. El disfrutar de una dosis diaria saludable no es malo (a menos que tu médico te haya indicado que la evites), pero el excederte puede causarte noches sin descanso que afecten tu salud.
Consulta con tu médico sobre tu caso particular. Así sabrás si es necesario que rebajes la dosis de cafeína que consumes diariamente, o si estás dentro de los límites que no le hacen daño a tu salud.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Pierde peso.....¡Leyendo!

Si a otras les funciona, seguramente a ti también......
Aunque la forma más sana y efectiva de perder peso es acudir a un endocrino, no está de más leer algunos bestseller que los nutricionistas escriben para establecernos pautas y trucos. Toma nota:

Derecha: No consigo adelgazar. El doctor Pierre Dukan es nutricionista y especialista en el comportamiento alimentario. El método para perder peso sin recuperarlo', es una obra que ya han leído millones de personas en todo el mundo. La dieta Dukan presenta un plan de dieta ambiciosa de cuatro fases y lo más importante, según asegura su autor, las personas que la hacen no recuperan los kilos perdidos.
Izquierda:Miénteme mientras me pesas. La doctora Marta Aranzadi, nutricionista de amplia experiencia y reconocido prestigio, enseña en este libro cómo se puede adelgazar y ganar en salud, sin dejar de comer, y cómo solucionar todas las dificultades que surgen por el camino, con trucos que nunca fallan y con algunas recetas sabrosas y sanas.

Izquierda: Mindfuless y alimentación. A través de la práctica del mindfulness, Susan Albers nos descubre las claves para una nueva relación con la comida. Este libro te ayudará a seguir una alimentación sensata y a saber «cuánto» y «qué» debes comer.
Derecha: Pierde peso, gana vida. Ofrece una novedosa guía para las comidas principales a lo largo de todo un año, en forma de recetas muy fáciles y rápidas de preparar. Recetas inspiradas en la conocida dieta mediterránea.



Izquierda: Adelgaza mientras duermes. El sueño es la más larga de las fases en las que se queman grasas: este libro te enseña a aprovechar las hormonas y el biorritmo para adelgazar eficazmente y conseguir que esa figura ideal no la tengas sólo en sueños.
DerechaGrasa tóxica. El doctor Sears afirma que la obesidad no se debe al exceso calórico sino a una predisposición genética. Dicha tendencia, combinada con ciertos hábitos alimenticios provoca la acumulación de grasa tóxica en el organismo y el exceso de peso. Para adelgazar, no basta con comer menos y hacer más ejercicio: hay que revertir todo el proceso.


Mujeres exitosas que fracasan en el amor

¿Por que fracasan en el plano afectivo algunas mujeres exitosas?



Muchas mujeres comienzan una relación amorosa eligiendo ser la energía masculina en la relación, sin ni siquiera saberlo, cuando lo que realmente quieren ser es la energía femenina aquella que es respetada por sus sentimientos.
Hoy estudiaremos juntos un caso muy común de cómo ciertas mujeres quieren pasar de perseguidoras a perseguidas y al no conseguirlo, terminan sus relaciones tristes, confundidas y frustradas.
Marcela es una joven, profesional y de éxito, se considera una mujer moderna, cree en la igualdad de una relación romántica.
Piensa que en una relación de pareja ambos tienen la libertad de llamarse, planificar citas, de buscar consejo en el campo laboral y financiero de ambos lados y cree que también tiene derecho a compartir con su pareja los sentimientos de dolor.
Cree que los hombres pueden demostrar su sensibilidad y aún ser respetables y que las mujeres pueden tener éxito y ser inteligentes y al mismo tiempo ser deseables y dignas de ser amadas.
Marcela participa en una fiesta organizada por su compañía, donde de repente se siente atraída por un atractivo hombre, segura de si misma y de sus ideas de cómo debe ser una relación de pareja, se acerca a él, entabla una amistad con el sensual hombre llamado Diego, le pide el teléfono, al día siguiente ella lo llama, ambos planifican tres citas y luego Marcela decide tener relaciones sexuales, Marcela cree que al darle su cuerpo a Diego, ella lo haría enamorarse y después formalizaría un compromiso.
Marcela se convierte en la que daba consejos, regalos, sacrificaba su tiempo, a favor de la relación. Diego piensa que ha encontrado oro, ella es una mujer hermosa, independiente financieramente, sensual, no exigente y autosuficiente.
Una mujer independiente y exitosa que al mismo tiempo puede cuidar su trabajo durante el día y después de la oficina proporcionarle a su pareja amor y una relación acogedora.
Luego de 4 meses ella comienza hacerle requerimientos a él, para que el comience a dar lo mismo que ella daba, o por lo menos algo parecido, pero él no comprende porque ella quiere cambiar su rol, confundido en la primera pelea fuerte de ambos, él la deja y sale en busca de que otra mujer de oro lo encuentre. Marcela no sabe que salió mal en la relación, se siente triste, frustrada y confundida.
Desafortunadamente son tantas las mujeres como Marcela que eligen primero ser las perseguidoras y luego quieren ser perseguidas y existen muchos hombres como Diego que respetan la independencia de las mujeres y están además entrenados para aceptar sin ninguna culpa todo lo que esas hermosas y exitosas mujeres quieren darles, porque saben que ellos son queridos por mujeres independientes que hacen todo el trabajo.
En el momento en que Marcela se convirtió en la que daba en la relación sin pedir nada a cambio Diego no tenía ninguna razón para cuidar sus sentimientos o recompensarla con amor y compromiso.
Es por esto que son muchas las mujeres que deben aprende la manera correcta de relacionarse con el sexo opuesto, haciendo elecciones del rol que quieren jugar dentro de la relación, quieren ser el que persigue o el perseguido, la que da o la que recibe.
En el momento que Marcela eligió sin saberlo ser la energía masculina dentro de una relación cuando lo que ella realmente quería ser la energía femenina que recibe, luego que su relación terminó se sintió, usada, frustrada y confundida.
Es por eso la importancia de conocer cuál es el rol que usted quiere jugar dentro de la relación para que la comience desde el principio con paso firme y seguro, antes de involucrarse demasiado en una relación que no tiene futuro.

¡Los alimentos feculentos no están reservados a los deportistas!

Arroz, pasta, patatas, pero también pan y cereales… Deportistas o no, todos necesitamos feculentos, pues nuestro cerebro necesita un mínimo de 100 g de glúcidos al día para funcionar…

¿Qué son los alimentos feculentos?


En esta denominación entran las siguientes categorías de alimentos:
- cereales: arroz, trigo, maíz, espelta, mijo, sorgo, quinua, kamut, alforfón, cebada, mandioca...
- las patatas, batatas y boniatos,
- las legumbres: lentejas, alubias, garbanzos, habas, guisantes secos...
Hay que tener en cuenta también los derivados de los cereales:
- harina, maizena,
- pastas, sémola, bulgur, pilpil, polenta,
- pan, biscotes...

Aporte nutricional de los alimentos feculentos
- fibra: especialmente las legumbres o los cereales integrales,
- minerales: potasio, hierro, magnesio, especialmente en las legumbres,
- vitaminas: en particular, la Tiamina. Los feculentos están compuestos por:
- glúcidos, en aproximadamente un 60% de su peso en seco, lo que representa, como media, un 20% del peso cocido para las patatas, pastas, arroz, pero solo el 15% para las legumbres.
- proteínas vegetales: 8% del peso cocido para las legumbres o el pan, pero solo un 4% para las pastas, el arroz...

¿Qué interés nutricional tienen los glúcidos de los alimentos feculentos?
Su papel principal es aportar energía. Deben representar la principal fuente de energía que necesitamos, seamos deportistas o no.
Los glúcidos totales deben representar del 50 al 55% del total de calorías del día. Este porcentaje aumenta con la actividad física, la intensidad y la duración del deporte.

Hay dos clases de glúcidos:
• glúcidos complejos: aportados por el pan, los cereales y los alimentos feculentos.
Los glúcidos complejos están formados por moléculas grandes (el almidón), que se degradarán lentamente durante la digestión, y moléculas pequeñas, como la glucosa, que utilizarán directamente nuestras células.
Cuanto menos refinados sean los cereales, más lenta será su descomposición. Por lo tanto, la glucemia (tasa de azúcar en la sangre) se regulará mejor y su impacto sobre el aumento de peso será menor.
• Glúcidos simples: se encuentran en el azúcar y los productos azucarados (en forma de sacarosa), pero también en la fruta (en forma de fructosa), la leche y los productos lácteos (en forma de lactosa).
Se recomienda dar prioridad a los glúcidos complejos con respecto a los simples, en las proporciones siguientes: 2/3 de glúcidos complejos, 1/3 de glúcidos simples.
El consumo de productos azucarados no debe superar el 10% del consumo calórico total.
Por ejemplo, una mujer de actividad media, que consuma unas 2.000 kcal al día, debe consumir al menos 670 kcal en forma de glúcidos complejos, lo que representa 600 g de alimentos feculentos (peso cocido).
Si tenemos en cuenta la variedad de la alimentación, este aporte de glúcidos complejos podría distribuirse de la forma siguiente:
En el desayuno: 1/3 de barra (250 g de pan) o 1 bol de cereales (60 g).
En la comida y en la cena: ½ plato de alimentos feculentos (200 g peso cocido) o 1/3 de barra de pan.
Solo es un ejemplo, pues cada cual tiene sus preferencias y hay distintas formas de elegir bien y de distribuir correctamente estos famosos glúcidos complejos, tan buenos para nosotros.

Algunos aportes de glúcidos
Es interesante comparar el aporte de glúcidos de los alimentos cocinados en porciones representativas.
A modo de ejemplo: hay 20 g de glúcidos complejos en cada una de las propuestas siguientes:
- 1 patata de tamaño mediano (100 g),
- ¼ de plato de pasta, arroz, sémola, legumbres (100 g, peso cocido),
- 200 g de guisantes, habas,
- 50 g de castañas,
- 40 g de pan, es decir, 2 rebanadas finas o 1/6 de barra,
- 3 biscotes o 3 panecillos suecos o 1 rebanada grande de pan tostado industrial,
- 1 pita de 40 g o ½ mufin sin azúcar,
- 1 paquete de crackers, es decir, 5 cuadraditos,
- 4 galletas de arroz o 4 Wasa o 2 placas o 1 galleta de pan ácimo (50 g),
- 6 cucharadas de cereales hinchados o 4 cucharadas de muesli, copos de avena (30 g),
- 2 cucharada soperas rasas de harina o maizena.

Si comparamos con otras formas de glúcidos:
Hay 20 g de glúcidos en forma de fructosa en cada una de las propuestas siguientes:
- 1 pieza de fruta: manzana, pera, naranja,
- 1 ración pequeña de uvas, cerezas, higos,
- ½ plátano.
Hay 20 g de glúcidos en forma de lactosa en cada una de las propuestas siguientes:
- 4 yogures sin azúcar,
- 40 cl de leche.
Hay 20 g de glúcidos en forma de sacarosa en cada una de las propuestas siguientes:
- 4 terrones de azúcar,
- 20 g de dulces, es decir, 4 caramelos...,
- 15 cl de refresco o zumo de fruta (1 vaso pequeño).

¿Para que sirven los glúcidos?
El cerebro necesita «azúcar». Las necesidades mínimas de glúcidos por día son de 100 g, para aportar la glucosa indispensable para los órganos que dependen de ella, especialmente el cerebro. No obstante, los músculos y el hígado son capaces de almacenar glucosa en forma de glucógeno; si prescindimos de los glúcidos en algunas comidas, el organismo utiliza estas reservas. Estas solo dan energía por unas horas. Un consumo pobre en glúcidos obliga al cuerpo a fabricar su propia glucosa, primero de las proteínas de los músculos y des pues de la masa grasa corporal.a


Por qué consumir glúcidos complejos?
Estos alimentos parecen ser víctimas del temor obsesivo al aumento de peso. Sin embargo, tienen muchas ventajas:
- aportan la energía necesaria para tener vitalidad,
- aportan el almidón necesario para acabar las comidas con sensación de saciedad,
- evitan los picos de cansancio al final de la mañana y de la tarde,
- aportan excelentes proteínas vegetales, fibra, minerales (potasio, magnesio, hierro...), vitaminas del grupo B, todos ellos elementos necesarios para una buena salud,
- contribuyen a la prevención del sobrepeso y, a largo plazo, de las enfermedades cardiovasculares, gracias a una alimentación equilibrada. No comer suficientes glúcidos complejos (pan, alimentos feculentos...) aumenta considerablemente el riesgo de consumo compulsivo entre las comidas, comportamiento que favorece el aumento de peso.

Tenga cuidado con las ideas preconcebidas.
Hay que saber que el pan, los cereales y los alimentos feculentos no son demasiado calóricos, pero sí pueden serlo los alimentos que los acompañan (mantequilla, mermelada, aceite, salsa...).
Por ejemplo, 80 g de queso de gruyere (tres dados del tamaño de una caja de cerillas) o 3 cucharadas de aceite aportan las mismas calorías que ½ barra de pan o un plato de 300 g de pasta o de otros alimentos feculentos, es decir, 300 calorías para cada uno de los ejemplos citados.
Evidentemente, si acumulamos todo ello, se triplica el aporte calórico, como ocurre, por ejemplo, si tomamos un plato de pasta con salsa y queso rallado.

¿Qué interés nutricional tienen las proteínas vegetales de los alimentos feculentos?
Aunque el interés principal de los alimentos feculentos sea su aporte de glúcidos, no debemos olvidar tampoco su aporte de proteínas.
Las proteínas están compuestas de aminoácidos, algunos de ellos considerados «esenciales»: solo puede aportarlos la alimentación.
Las proteínas son indispensables para el organismo, en particular para:
- la construcción y el mantenimiento de los músculos, huesos, piel, cabello, uñas, todas las membranas celulares...
- la síntesis y la acción de las hormonas y las enzimas digestivas...
- la interconexión de las neuronas...

¿Y usted? ¿Consume suficientes alimentos feculentos?
Es decir: ¿consume suficientes glúcidos complejos, pero también proteínas vegetales? Y más globalmente, ¿tiene una alimentación equilibrada? ¿Cubre sus necesidades en vitaminas y minerales?

Abróchense los cinturones

El cinturón puede que sea uno de los complementos básicos y fundamentales de cualquier look....



Dan un aire diferente al estilismo inicial, salvándolo de los pecados tanto por defecto, como por exceso, pues con tan sólo un cinturón puedes crear un look de 10.
Abrocharse la hebilla del cinturón sería el primer paso para innovar en maneras a partir de este sencillo gesto y buscar el secreto de la originalidad. Te contamos cuáles son las formas más chic que arrasan alrededor del mundo a la hora de ponernos este accesorio básico:
ANUDADO: El nudo después de la hebilla y en un lateral se convierte ahora en lo más visto en todo el mundo. Todas las trendy girls optan por, después de abrochar y ceñir el cinturón con la hebilla, anudarlo de tal manera que el sobrante del cinturón quede en posición horizontal hacia abajo. La variante desemboca directamente en un nudo, sin pasar por la hebilla, a modo de lazo.
LAZADA: Los lazos se convierten en los nuevos cinturones, sobre todo en looks lady y femeninos. Elige un lazo de terciopelo o raso para completar tu look de falda de talle alto y blusa con cierto aire sesentero o pantalón de pata de elefante, también de talle alto (es el secreto, nunca lo elijas en un pantalón bajo) con blusa. El resultado es un outfit de estilo preppy muy original.
NUDO SIMPLE: Un pañuelo o un lazo harán de cinturón y serán lo más chic cuando le des una vuelta en un lazo simple, en un lateral.
SOBRE LANA: Es lo más en la temporada invernal. Elige cinturones finos para ceñir un maxi jersey o abrigo de lana gruesa. Eso sí, que el abrigo esté desabrochado.
SOBRE BLAZER: Tienes la opción de niña buena o la opción de niña rebelde. Empezamos por la niña dulce y buena que se abrocha el blazer y después lo ciña aún más con un cinturón sencillo y fino. Perfecto para looks de día, looks working o looks para entrevistas de trabajo junto a una falda lápiz o un pantalón recto. La niña rebelde prefiere dejar el blazer desabrochado y darle un aire desaliñado, huyendo de las perfecciones, ciñéndolo después con un cinturón que contraste en color y forma, además del aumento de tamaño del mismo. Tú eliges.
AL CUELLO: Sí, has leído bien, al cuello. Ahora los cinturones finísimos se convierten en improvisados collares a modo de gargantillas, como así ha dicho Michael Kors.
Ahora ponerse el cinturón es obligatorio y además, lo más chic del momento.