viernes, 24 de diciembre de 2010

Remedios para la resaca de las fiestas

Consejos expertos para evitar los malestares del día después, la molesta "resaca"
La noche anterior, esa última copita de champagne parecía una gran idea. A la mañana siguiente, tu cabeza latente demostró lo contrario. 
La última vez que esto sucedió juraste no volver a excederte con las bebidas. Y el plan venía funcionando a la perfección, hasta que, simplemente, te olvidaste de tu plan. Y ya no te resististe a esa copita de más. Si te sentías tan bien...
Claro que, si miras a tu alrededor, verás que hay muchos otros en tu mismo bote. En el año 1992, un estudio danés reportó que cerca de ¾ de las personas adultas ocasionalmente sufren de dolores de cabeza provocados por la resaca, haciendo de éste el dolor de cabeza más común.
Más allá de la abstinencia, ¿existe una forma de prevenir el dolor de cabeza que resulta del consumo excesivo de alcohol? ¿Existe una cura?
¿Por qué se producen los dolores de cabeza de la resaca?
Las resacas suelen venir acompañadas de atroces jaquecas. Es casi una regla. Sin embargo, no es necesario que bebas demasiado para que te asalte una de estas migrañas al día siguiente.
Al respecto, los bebedores circunstanciales suelen tener dolores de cabeza con más frecuencia que aquellos que beben en forma asidua. No es necesario que te excedas. Incluso mojarnos los labios puede ocasionarnos dolor de cabeza. 
Esto se produce porque el alcohol tiene tanto efectos directos como indirectos que contribuyen al dolor de cabeza. Lo primero que hace el alcohol es provocar deshidratación. El alcohol apaga el sistema de anti-deshidratación del organismo, haciendo que debamos orinar con mayor frecuencia.
Asimismo, el alcohol genera tensión en el hígado, haciéndolo menos apto para producir glucosa. La glucosa es el combustible que maneja cada célula de tu cuerpo. Las células cerebrales son particularmente sensibles a la ausencia de este combustible. 
Por otra parte, el alcohol afecta los químicos en las células de tu cuerpo usan para comunicarse unas a otras. Uno de estos químicos es la prostaglandina, que regula la forma en que sientes el dolor, entre otras cosas.
El efecto indirecto principal del alcohol proviene de un químico llamado acetaldehído, producido mientras el cuerpo procesa la bebida alcohólica. Este químico funciona como una droga, haciéndote sudar e ir al baño. El ritmo cardíaco se acelera y el estómago se pone nauseoso. Si se acumula demasiado acetaldehído en tu cuerpo, seguro terminarás vomitando.
Otro efecto indirecto del alcohol son los problemas del sueño. Es por eso que resulta tan difícil “despertar” de una resaca, porque no habrás dormido bien a la noche. Cuando bebes demasiado, sientes que te vas a dormir, aunque existe un paradojal despertar durante la noche. El alcohol interfiere con el sueño REM (rapid eye movement); y las personas se despiertan con frecuencia. Esto contribuye al dolor de cabeza.
Cómo prevenir el dolor de cabeza de la resaca

En primer lugar, ingiere una comida grasosa o aceitosa antes de beber. Los alimentos grasos generan una película sobre el estómago y hacen que la absorción del alcohol sea más lenta. Y la mayor parte de los alimentos grasos están llenos de carbohidratos, que luego se convierten en azúcar en la sangre. Así tendrás una ración extra de los azúcares contra los cuales atenta el alcohol.
A la hora de elegir una bebida alcohólica, otorga preferencia a aquellas que son claras. Las bebidas como el vino tinto y el whisky, contienen más sustancias saborizantes conocidas como congéneres. Estos subproductos naturales de la fermentación del alcohol pueden contribuir a la inflamación y empeorar los síntomas de jaqueca.
Cuando estés bebiendo, no lo hagas muy deprisa. Ingiere las bebidas alcohólicas en forma lenta. Dale a tu cuerpo tiempo para procesar el alcohol. Entre tragos, bebe al menos un vaso de alguna bebida no alcohólica. A dicho fin, el agua es excelente. Los jugos de frutas, como el jugo de tomate o el jugo de frambuesas, ayudan a tu organismo a reemplazar la glucosa que a perdido a causa del alcohol. Los refrescos, por su parte, también pueden ser beneficiosos, y la cafeína que contienen algunas de estas bebidas pueden contrarrestar la hinchazón de los pequeños vasos sanguíneos ocasionado por el alcohol.
Si consumes cafeína, asegúrate de aumentar la ingestión de agua. La cafeína hace que el cuerpo pierda agua, y nada es más importante para evitar la deshidratación que   justamente el agua.
Deja de lado los cigarrillos, ya que el tabaco priva al cerebro del oxígeno que necesita. Y si no sabías que las drogas no son buenas para tu organismo, presta atención a lo siguiente: no bebas y tomes drogas al mismo tiempo.
Si ingieres algún medicamento por prescripción, habla con tu doctor antes de dar un trago. Dos cosas son las que debes averiguar: ¿el alcohol bloquea o exacerba los efectos de la medicación? ¿Tu medicación potencia los efectos del alcohol?
Si no tienes problemas estomacales o de sangrado y si tu médico dice que todo está OK, puedes tomar aspirina o algún analgésico de la familia de los NSAIS (antiinflamatorios sin esteroides), como son el naproxeno y el ibuprofeno. Estas drogas inhiben la prostaglandina, reguladora del dolor y ayudan a contrarrestar los efectos exacerbadores de la prostaglandina del alcohol.
Hay algunos antiinflamatorios no esteroides que son particularmente efectivos para inhibir las prostaglandinas. Uno de éstos es el ácido mefenámico, comercializado bajo el nombre de Ponstel, y el ácido tolfenámico, que se vende con el nombre de Clotam. 
Un pequeño estudio clínico realizado en el año 1983 mostró que las personas que tomaban Clotam antes y después de beber tenían dolores de cabeza más tenues. No obstante, Ponstel no está aprobado como un remedio contra la resaca, de modo que no deberás usarlo a este fin a menos que tu médico lo indique expresamente. Asimismo, evita ingerir Tylenol (acetaminofeno o paracetamol). En combinación con el alcohol, estas drogas serán perjudiciales para el hígado.
Cómo curar el dolor de cabeza de la resaca
Ya has cometido el pecado. Es demasiado tarde para la prevención. Incluso los cabellos te duelen cuando lees este artículo. Por fortuna, nunca es demasiado tarde para hacer algo para sentirte mejor. 
Lo más importante es la hidratación. En consecuencia, los especialistas llaman a tomar abundante cantidad de agua.
Por otra parte, es importante tener algo en el estómago. En este punto ya no será una buena idea ingerir algún alimento aceitoso. Por el contrario, lo recomendable será comer algo suave, con proteínas y carbohidratos un huevo cocido sobre una tostada sería pertinente.
Asimismo, ingiere algo de azúcar. Los jugos ácidos no caerán demasiado bien en el cuerpo. Sí lo harán el jugo de tomate o el jugo de manzana. Si tu estómago puede soportarlo y si no tienes problemas de úlceras o desórdenes de sangrado, consume aspirina, naproxeno, ibuprofeno u otro antiinflamatorio no esteroide. Recuerda no consumir acetaminofeno (Tylenol).
Si sufres de migrañas, será más difícil de discernir si estás padeciendo de un dolor de cabeza generado por el alcohol o de una de tus jaquecas habituales. En cualquier caso, si tienes algún medicamento contra la migraña, de la familia del triptán, tomar una píldora podría ayudar. 
Muchos de estos «antídotos» contienen alguna droga antiinflamatoria, ya sea aspirina o una sustancia no esteroide. Muchos tienen cafeína, y otros contienen subproductos del azúcar.
Igualmente, lo mejor será beber con moderación, comer, ingerir una buena dosis de azúcar, y tal vez algo de cafeína. Y si ya es demasiado tarde, una aspirina o un antiinflamatorio no esteroide estarán bien.

Cuando el espíritu de las fiestas… no es tan festivo

Paz y felicidad, es lo que todos deseamos tener en esta temporada de fiestas. Sin embargo, las festividades de diciembre no siempre son festivas, valga la redundancia.
Para muchas personas, traen mucho estrés y hasta depresión. Si te encuentras en esta situación, aquí te damos algunos consejos para que puedas sobrevivir estas fiestas con menos estrés y sus consecuencias para tu salud.
Ya sea que celebres la Navidad o no, porque tus tradiciones sean diferentes, nadie se escapa al ambiente festivo de diciembre. Si no, simplemente sal a la calle y presta atención: todas las vitrinas están iluminadas y arregladas con Papá Noel o Santa Claus, las avenidas están adornadas con luces navideñas y en muchas casas,  verás el árbol de Navidad.
Durante esta época también parece que tu agenda se llena de fiestas, compras, viajes, preparativos, cenas, invitados. O al contrario, tal vez es ahora cuando te sientas más solo/a porque no te gusta la temporada y prefieres escapar de las multitudes que se aglomeran en los centros comerciales. Puede ser que también sea la época navideña la que te traiga nostalgia por épocas pasadas o te haga extrañar a quienes ya no están o viven lejos de ti.
De cualquier modo, es común que durante esta temporada muchas personas se sientan más estresadas y tristes. Pero para que la avalancha de actividades y exigencias de la Navidad no te enfermen, toma en cuenta estos consejos que te ayudarán a sobrevivir, para evitar el estrés y tener unas fiestas más tranquilas:
Planea con anticipación: ¡No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy! ¿qué tal si designas un día para hacer las compras más importantes que tienes para estas festividades? Así las tacharás de la lista y podrás concentrarte en otras tareas, sin sentir que tienes muchas cosas pendientes.
Resuelve tus problemas familiares: Aprovecha que esta es una época de reconciliación para hablar con los seres queridos con los que tienes alguna diferencia. Recuerda que la familia es el eje del bienestar emocional y que nada es tan grave como para romper la relación con una persona a la que quieres. Trata de que esta época te una de nuevo a los tuyos, el diálogo es la clave.
Haz un presupuesto y respétalo: Antes de meterte en gastos que te causarán dolores de cabeza, planea cuánto dinero puedes gastar en estas fiestas. El amor no se manifiesta con regalos. Si tienes problemas de dinero, usa tu creatividad: haz algo con tus manos o establece un sistema de intercambio de regalos en el que cada miembro de tu familia sólo tenga que darle un regalo a otro. Así ahorrarás dinero.
Si estás solo/a o lejos de tu familia, emplea tu tiempo en alguna causa que llene tu corazón. Por ejemplo, acude como voluntario(a) a algún lugar o agencia que necesite tu ayuda o simplemente ayuda a personas que lo necesitan.
No te exijas demasiado. En lugar de esperar que estas festividades salgan a la perfección, relájate y decide que estarás más tranquilo/a. Siempre habrá imprevistos, así que no te excedas en las expectativas y sé realista.
Aprende a decir que no. Si sientes que tienes demasiadas cosas que hacer en esta época y que los demás te exigen demasiado, rehúsa a hacer algo. Di “no”. Es mejor hacer poco y hacerlo bien que comprometerte con muchas cosas y no hacer ninguna.
No te excedas en el consumo de alcohol. Se ha demostrado que esto puede aumentar tus sentimientos de nostalgia en relación a que “el tiempo pasado fue mejor” y esto puede acentuar la depresión.
Busca actividades con tus familiares y amigos que sean gratis. Da una caminata para ver los adornos navideños de la ciudad, consulta la agenda de actividades gratuitas que ofrece tu ciudad, escucha música en familia.
Siguiendo estos consejos puedes dejar a un lado los sentimientos de tristeza que podrías sentir durante esta época festiva. Recuerda que es más bien un momento del año para hacer una pausa y estar con los que quieres. No te dejes estresar por el consumismo ni por las exigencias de que en las fiestas todo debe ser perfecto. Simplemente, comparte y celebra cada momento con alegría, sin preocuparte por el futuro.
Así te evitarás los dolores de cabeza, la fatiga y el insomnio del estrés y la ansiedad. Dale un regalo a tu salud y disfruta de las festividades con la mayor calma posible.
¡Felices Fiestas!

¿Existe un tratamiento efectivo para eliminar las cicatrices?


Todos tenemos una cicatriz por pequeña que sea, en alguna parte del cuerpo. Son las marcas de la vida, que a veces nos hace encontrarnos con cortes, accidentes, quemaduras o incluso, acné.
Cualquiera que sea la causa de una cicatriz, es señal de que el cuerpo sanó. Pero claro, una cicatriz no siempre es agradable. A veces puede causarte complejos porque no te gusta cómo se ve. ¿Quieres saber si hay alguna forma de borrar las cicatrices para siempre? En Vida y Salud te contamos más.
Las cortadas, los rasguños, las quemaduras, las heridas, el acné y hasta las enfermedades como la varicela, pueden dejar cicatrices en la piel. Las cicatrices salen cuando la piel sufre una lesión, y el tejido nuevo nace para cubrirla: son como un parche de piel que nace para tapar la lesión. Es parte del maravilloso proceso de auto curación que tienen nuestro cuerpo. Sin embargo, y a pesar de que cumplen una función reparadora luego de un impacto en la piel, las cicatrices no siempre son bonitas y aunque puedan desvanecerse con el tiempo, nunca desaparecen del todo. Muchas personas se preocupan porque encuentran que las cicatrices pueden afectarles su apariencia, sobretodo si están en un lugar visible para todos, como en la cara, en el cuello, o en los brazos.
La apariencia de una cicatriz depende de varios factores:
-       El lugar en donde está localizada
-       Qué tan profunda fue la herida que la causó
-       Tu edad
-       Tu tipo de piel y los factores hereditarios que determinan cómo será tu cicatrización
-       Cuánto tiempo tome en sanar
Hay varios tipos de cicatrices:
Cicatrices queloides: se forman como resultado de una producción excesiva de colágeno. Por eso son gruesas, rojizas y exceden el tamaño de la herida original.
Cicatrices hipertróficas: Son abultadas como las cicatrices tipo queloide, pero no exceden los límites de la herida original.
Cicatrices contracturadas: En el proceso de formación de este tipo de cicatriz, los bordes de la piel se une y producen una zona de la piel tirante. Este tipo de cicatriz puede afectar el movimiento porque se reduce el tamaño de la piel.
Cicatrices Atróficas: se generan a causa de la destrucción del colágeno. Por lo general son redondas, como las que aparecen debidas al acné o a la varicela.
Dependiendo de todos estos factores, existen diferentes tipos de tratamiento para minimizar la apariencia de tu cicatriz o cicatrices. Aquí te cuento de qué se tratan:
Cremas, gels, pastas o ungüentos recetados o de venta libre: Tu médico (dermatólogo o cirujano plástico) te puede recomendar una crema especial para tu caso particular. Estas cremas o ungüentos pueden tener ingredientes como corticoesteroides o antihistamínicos para cicatrices sensibles y que causan comezón.
Tratamiento para eliminar las cicatrices o cirugía: Si tus cicatrices son producto de heridas profundas, existen varias opciones de tratamiento para disimularlas hasta casi desaparecerlas: injertos, dermoabrasión, peeling, exfoliación química o cirugía con láser. Tu médico te recomendará cuál de estas es la mejor opción para tu caso.
Inyecciones: en el caso de las cicatrices queloides o hipertróficas se pueden aplicar inyecciones de colágeno o de esteroides.
Es probable que tu médico te recomiende uno o varios de estos tratamientos combinados para eliminar tus cicatrices lo mejor posible.
Recuerda que muchas cicatrices se desvanecen con el tiempo hasta que sea difícil verlas.  Si tienes una cicatriz que no te gusta ¡no te desanimes! Hay muchas opciones de tratamiento que te podrían ayudar. Y si se notan, tampoco importa, muchas cicatrices pueden llegar a ser tu sello personal.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Lo que debes saber sobre el herpes genital


El herpes genital es una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) bastante común.
 Tan solo en los Estados Unidos, una de cada 6 personas entre los 14 y los 49 años de edad padece la infección del herpes genital. Si quieres saber más de qué se trata esta ETS y quieres aprender cómo puedes prevenirla, no dejes de leer. En Vida y Salud queremos que tengas una vida sexual sana.
El herpes genital es una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) muy contagiosa que afecta a los hombres y las mujeres, pero se cree que es más común en las mujeres.  Se transmite cuando la piel está en contacto muy cercano con piel infectada, algo que ocurre durante las relaciones sexuales. Es una enfermedad que tiende a causar mucha tensión emocional, pero no quiere decir que tenerla te impida tener relaciones sexuales y afectivas. Sólo tendrás que ser más precavido(a) a la hora de tener relaciones sexuales.
El herpes genital se asocia con las lesiones y las ampollas que causa en los genitales, los labios y el ano. Estas lesiones o ampollas aparecen en el área por donde el virus entró a tu cuerpo. El herpes genital puede transmitirse a través del contacto con estas lesiones, pero se puede contagiar también incluso cuando no se ven lesiones.
Existen dos tipos de virus del herpes:
Herpes tipo 1 (HSV-1): por lo general causa lesiones y ampollas en la boca y en los labios (a veces llamados fuegos) y se le conoce como herpes oral. Si bien puede causar herpes genital, en la mayoría de los casos no es así.
Herpes tipo 2 (HSV-2): Es el virus del herpes genital y la persona que lo contrae desarrolla lesiones y ampollas en el área genital, el recto o en sus alrededores, pero siempre debajo de la línea de la cintura. Este virus es el responsable del 90% de los casos del herpes genital.
¿Cómo se contagia el herpes?
Durante la relación sexual, el virus del herpes puede entrar en tu organismo a través de alguna cortada en tu piel mientras tienes relaciones vaginales, anales u orales. El virus puede entrar a través de las membranas de la vagina, el pene, el tracto urinario, el ano o el cuello del útero (o sea el cervix).
Una vez que el virus ingresa en tu cuerpo, lo que hace es atacar a las células que están sanas. El sistema inmunológico se activa y desarrolla las lesiones, ampollas e inflamación (hinchazón) como defensa contra el virus del herpes.
El herpes genital no solamente afecta a los genitales. Si por ejemplo, tu compañero(a) sexual tiene un fuego o una lesión en la boca y están practicando sexo oral, el virus puede transmitirse a tus genitales, y viceversa. También es común infectarse por el sólo hecho de tocar una ampolla y luego pasar tu mano o rascarte alguna otra parte del cuerpo, como por ejemplo, tus ojos (por eso hay que tener precaución).
Muchas personas se preguntan si el herpes puede contagiarse en los baños públicos u otros lugares públicos (jacuzzis, piscinas). La respuesta es no. El virus del herpes muere fuera del organismo humano luego de unas horas, así que la probabilidad es muy baja o nula de que alguien se contagie en un lugar público.  O por lo menos, hasta ahora no hay pruebas científicas de esto.  Sin embargo, si puede transmitirse mediante el uso compartido de cepillos de dientes, o a través de los besos en áreas afectadas.
Recuerda que el virus se puede contagiar aunque no haya ampollas presentes.
Una vez que el virus entra en el cuerpo puede provocar síntomas. Sin embargo, en algunas ocasiones, el herpes genital no da síntomas, o estos son muy leves, por cual, muchas personas no se enteran de que padecen de esta ETS.  Por lo general puede que sólo tengan un brote (el primero, es por lo general el más agudo y doloroso) y no vuelvan a tener ningún otro el resto de su vida, o vuelvan a tener varios, años después.  El virus permanecerá para siempre latente en el cuerpo hasta que algún factor como el estrés, baja de defensas, si contraen el VIH o la menstruación en las mujeres, pueda desencadenar otro brote.
Los síntomas del herpes genital, cuando están presentes, son los siguientes:
Dolor, ardor y/o picazón en el área entre 2 y 10 días después de haber estado expuesto al virus a través del sexo.
Ampollas, úlceras o granitos/bultos rojos en el área genital o cerca del área genital (nalgas, parte interna del muslo). En las mujeres aparecen en la vulva, la vagina, el ano, las nalgas o la cerviz (cuello del útero). En los hombres: en el pene, el escroto, las nalgas, el ano, los muslos o dentro de la uretra.
Cuando ocurre el primer brote puede que sientas síntomas parecidos a los de la gripe: dolor de cabeza, fiebre, dolor de cuerpo, ganglios inflamados en la ingle.
¿Cómo se previene el contagio del herpes genital?
En un mundo ideal, la mejor forma de prevenir la transmisión del herpes genital y otras ETS, es por supuesto, abstenerse de tener relaciones sexuales (a menos de que sea en una relación monógama con una pareja que no está infectada y que está contigo exclusivamente).
De no ser así, la mejor forma de prevenir el contagio del herpes es usando de manera correcta y consistente el preservativo o condón. Esto, sin embargo, no garantiza que se previene al 100% puesto que puede haber áreas con llagas que no están cubiertas por el preservativo (y recuerda que puede haber contagio incluso cuando no hay lesiones) . Definitivamente se recomienda abstenerse de tener relaciones sexuales durante un brote para evitar el contacto directo con la lesión abierta.
Otra forma de prevenir el contagio del herpes genital es evitando tener demasiadas parejas sexuales. También, existe un examen de sangre que se pueden hacer tú y tu pareja para saber si están infectados por el virus del herpes y si es así, para poder tomar las precauciones necesarias. Más adelante te hablo de una terapia de supresión si acaso alguno de los está infectado que le pueden preguntar al médico.
Si tú tienes herpes genital y no has tenido síntomas, igual debes informar a tu pareja de tu condición. Así pueden tomar las medidas necesarias: sexo seguro con preservativo.
¿Existe un tratamiento para el herpes genital?
El herpes genital no tiene cura. Es un virus que siempre estará en tu cuerpo aunque no manifieste síntomas externos. Sin embargo, existen medicamentos antivirales que ayudan a prevenir la aparición y también ayudan reducir la duración de los brotes. En Estados Unidos, estos medicamentos son: acyclovir (Zovirax), famciclovir (Famvir) y valacyclovir (Valtrex). Tu médico te los puede recetar para reducir el número y la intensidad de los brotes, para ayudar a que las lesiones sanen más rápido y minimizar las posibilidades de transmisión a otras personas.
Puede ser que tu médico te indique tomar medicamentos durante el brote o que te recomiende tomarlos a una dosis más baja, aunque no tengas síntomas, debido a que te aparezcan varios brotes al año o para disminuir el riesgo de contagiar a tu pareja. A esto se le llama terapia de supresión.
Las mujeres embarazadas y las personas infectadas con el VIH, deben tomar más precauciones en relación al herpes genital. Habla con tu médico si sospechas que tienes esta ETS. El iniciar el tratamiento cuanto antes evitará que contagies a otras personas y que puedas tomar las medidas necesarias para que, dentro de lo posible, lleves una vida sexual más sana.
Eso sí, no te olvides que la prevención es la clave para evitar contagiarte con el herpes genital.

Una píldora que podría prevenir el SIDA

Diciembre es el mes de concientización sobre la enfermedad de este siglo: el SIDA.
Muchas noticias e investigaciones publicadas giran en torno a la búsqueda de una cura para esta enfermedad causada por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Entre ellas, la posibilidad de que una pastilla (Truvada) puede prevenir el contagio. Sigue leyendo para que te enteres sobre este prometedor hallazgo.
Desde que le diagnosticaron el VIH, Luis está tomando una combinación de pastillas como parte de la terapia antirretroviral para combatir el virus en su cuerpo. Una de esas pastillas se llama Truvada. Por eso, con el auge de noticias que hubo recientemente en algunos medios sobre el poder preventivo de esta píldora, Luis me dijo que no entendía cuál era la novedad…
Es cierto. Truvada no es un medicamento que se descubrió ayer. De hecho ha estado en el mercado desde el 2004 y se ha utilizado en combinación con otros fármacos, como en el caso de Luis.  Pero la novedad radica en que un estudio clínico realizado el pasado mes de noviembre demostró que Truvada no sólo es efectivo para tratar el VIH, sino para prevenirlo. Los hombres homosexuales que toman este medicamento (combinado con otra medicina) una vez al día, pueden reducir significativamente sus posibilidades de ser infectados con este peligroso virus.
Y ¿qué hay del resto de la población? Los expertos advierten que todavía falta hacer más pruebas, pero en teoría, este medicamento también ayudaría a proteger del contagio de VIH a personas que se encuentran en alto riesgo como las trabajadores sexuales (las prostitutas), las mujeres (que son la pareja) de un hombre infectado, las personas que están en la cárcel y aquellos que comparten agujas (como los que usan drogas).
En el estudio que fue publicado en el New England Journal of Medicine, las personas que participaron redujeron su riesgo de contraer la infección de un 44% a un 73%, en el caso de quienes tomaron la medicación el 90% de los días que les fue indicado hacerlo. Este resultado resultó sorprendente, para los médicos y los investigadores como el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, y significa un gran avance en materia de medidas preventivas contra el VIH/SIDA.
Y claro que lo es. Sin embargo, en este mes de crear conciencia sobre la enfermedad, es importante recalcar que este medicamento es una nueva herramienta para la prevención del SIDA, pero no la única.  No te olvides que la mejor manera de prevenir el contagio del VIH/SIDA es usando preservativos, teniendo sexo con parejas sanas (o sea, haciéndose el examen antes de tener una relación sexual para saber si están infectados), evitando usar drogas ilícitas que requieran el uso de agujas y teniendo una pareja estable.
Si Truvada pasa los estudios a los que se seguirá sometiendo para evaluar su efectividad en las mujeres y los hombres heterosexuales y en sus efectos a largo plazo, sin duda alguna implicará un gran cambio en el panorama que existe frente a esta enfermedad. Aunque desde luego, implicará un costo y probablemente nunca tendrá la garantía de la seguridad de la prevención que conocemos.
Por ahora, si tienes dudas o piensas que estás en riesgo de infectarte con el virus del VIH que causa el SIDA, informarte al respecto. 

El Vitiligo – cuando la piel pierde su color

La piel es el órgano más grande de todo el cuerpo y nuestra carta de presentación ante el mundo.
 Por eso, el tener vitiligo puede afectar seriamente la autoestima de las personas que piensan que no se ven bellas cuando les aparecen estas manchas blancas que le quitan su color original a la piel.
Si tienes vitiligo, acá te damos información al respecto de sus causas, tratamiento y cómo puedes hacer para sentirte mejor con esta condición.
¿Recuerdas cuando el fallecido Michael Jackson perdió su color negro en la piel y se volvió tan blanco como un fantasma? Todos decían que se quiso quitar el pigmento de su piel porque no quería ser negro. Pero él se defendió diciendo que en realidad, tenía vitiligo. La verdad, es que quizá sea ser cierto, porque el vitiligo afecta en un alto porcentaje a las personas de piel oscura, aunque en realidad, puede aparecer en personas de cualquier raza. Esta condición afecta emocionalmente a quienes la padecen, porque no puede ocultarse y puede llegar a afectar tu autoestima.
¿Qué es el vitiligo exactamente? Imagínate que un día empiezan a aparecer parches blancos en diferentes áreas de tu piel. Esto sucede porque la melanina, que es el pigmento encargado de dar el color a la piel deja de producirse. En concreto, las células que forman este pigmento, llamadas melanocitos, se destruyen. ¿Por qué? La causa aún no se conoce con certeza, pero se cree que puede ser una enfermedad autoinmune; es decir, que el mismo cuerpo las destruye.
¿A quién le da vitiligo? En el mundo entero, se cree que el vitiligo afecta a un 2% de la población. Se calcula que en Estados Unidos, entre 2 y 5 millones de personas padecen esta condición. El vitiligo puede ocurrir tanto en hombres como en mujeres de cualquier raza y por lo general se desarrolla antes de los 40 años.
¿Cuáles son las causas del vitiligo?
Existen muchas teorías acerca de qué lo causa, pero se desconoce con certeza qué lo desencadena y porqué se desarrolla.  Podría tener un factor hereditario. En otros casos, las personas que tienen vitiligo dicen haber pasado por un evento traumático emocionalmente hablando, o que se inició luego de haber tenido una quemadura de sol. Pero en realidad los científicos no han podido determinar la causa del vitiligo. Tal vez por esta razón todavía no se ha encontrado la cura para esta enfermedad, ni tampoco la forma de prevenirla.
¿Cuáles son los síntomas del vitiligo?
El vitiligo se manifiesta a través de la pérdida del pigmento de la piel en diferentes áreas. Por lo general, las manos, las áreas alrededor de los lunares, y las otras áreas que se exponen al sol son las primeras afectadas. La aparición de las manchas blancas también es común alrededor de los orificios del cuerpo, pero puede ocurrir incluso dentro de la boca, por ejemplo. Si notas estos síntomas, puedes consultar a tu médico para que establezca el diagnóstico.
¿Existe un tratamiento para el vitiligo?
El vitiligo, como te dije antes, no tiene cura. Desde el punto de vista médico, tampoco es necesario tratarlo porque no te causa daños que amenacen tu vida. Eso sí, debes cuidar tu piel de no exponerla al sol. El aplicarte siempre un bloqueador solar protege tu piel y mejora su apariencia. Si te quemas, la diferencia de color entre la piel pigmentada y la que no está pigmentada, se nota más.
Existen algunos tratamientos que pueden ayudar a mejorar, desde el punto de vista estético, la apariencia de la piel con vitiligo:
·         Corticoides tópicos (locales): Pueden promover la repigmentación de la piel (devolverle su color), especialmente si se aplica en una fase temprana de la enfermedad, cuando aún se manifiesta sólo en áreas pequeñas. Este tratamiento debe ser rigurosamente vigilado por el médico porque produce otros efectos secundarios en la piel como atrofia y estrías.
·         Fotoquimioterapia: Es la combinación de radiación ultravioleta con sustancias fotoactivas (es decir que reaccionan a la luz). Estas sustancias fotoactivas (medicamentos llamados psoralenos) contienen químicos que reaccionan con la luz ultravioleta y hacen que la piel recobre su color luego de que se aplican a la piel o se toman vía oral. Esta terapia tiende a ser efectiva si menos del 20% de tu cuerpo ha perdido su color. Es indispensable que haya un monitoreo permanente de parte del médico para evitar los efectos secundarios que pueden ser graves (como ampollas o quemaduras severas).
·         Despigmentación: Si el vitiligo cubre más de la mitad de tu piel, la terapia de despigmentación le quita el color a la piel que aún no está manchada para volverla blanca. Este tratamiento requiere una crema que se aplica en las áreas de la piel que todavía tienen pigmento.
Si te diagnostican con vitiligo, puede ser un golpe emocional y psicológico bastante fuerte. A nadie le gusta que su piel se decolore y ni le gusta tener parches blancos que afecten su apariencia. No es fácil mirarte al espejo y ver que la piel de tu cara, de tus manos, de tus brazos o de tus pies están perdiendo su color. Muchas personas se preocupan y se deprimen pensando en la reacción que pueden tener los demás ante el cambio de su apariencia. Puedes sentir vergüenza y estrés. Todo esto es normal. Sin embargo, hay formas de superar el impacto de esta enfermedad. Puedes informarte lo más que puedas acerca de ella, establecer una buena relación con tu dermatólogo, buscar ayuda con tus seres queridos para expresar tus sentimientos sobre el tema, y encontrar grupos de apoyo para hablar con otras personas que tienen esta enfermedad.

martes, 21 de diciembre de 2010

¿Por qué duele la pelvis?


No sólo el período puede provocarnos molestias intensas debajo del ombligo. Existen diferentes causas del dolor en la pelvis que nos pueden estar quitando el sueño. Algunas de ellas tienen más riesgos que otras, no todas se relacionan con el ciclo menstrual y pueden afectar a distintos órganos.

Casi todas las mujeres hemos experimentado lo que algunas llaman “dolor en los ovarios” cuando tenemos el periodo menstrual (la regla). Incluso, nuestro ciclo menstrual puede provocarnos molestias durante, antes y entre los períodos menstruales. Pero no por eso todos los dolores que suframos en el área de la pelvis necesariamente están relacionados con esto.
Existen varias causas que pueden provocarnos dolor en la pelvis, algunas tienen más riesgos que otras, y pueden ser producto de condiciones en distintos órganos de la zona, como el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, la vagina, el tracto urinario, los intestinos y el recto.
El tratamiento varía de acuerdo a lo que esté causando el dolor: puede ser un problema de fertilidad, algún desorden digestivo leve o incluso una alerta que indique un problema que requiera tratamiento de emergencia.
A continuación encontrarás algunas de las posibles causas del dolor pélvico:
·         Apendicitis: una inflamación en un tejido conectado al intestino grueso o colon denominado Apéndice. Además de dolor del lado derecho del abdomen, los síntomas incluyen vómitos y fiebre. Muchas veces se confunde con un trastorno gastrointestinal, pero es muy importante detectarlo a tiempo, ya que si tienes el apéndice inflamado e infectado deberán quitártelo con una operación de urgencia. De otro modo, puede romperse y desparramar la infección dentro del abdomen (esto se conoce como peritonitis), provocando complicaciones que hasta pueden poner en riesgo tu vida.
·         Colon irritable: se trata de un trastorno digestivo crónico que puede producir dolor recurrente, cólicos, inflamación, diarrea y/o constipación. No se conocen las causas de este padecimiento pero hay diversas maneras de controlar los síntomas, que incluyen cambios en la dieta, control del estrés y medicamentos.
·         Cálculos renales: son piedras de sal y minerales que se depositan en la orina, pueden ser tan pequeñas como un grano de arena y tan grandes como una pelota de golf. Pueden causar mucho dolor y la orina se vuelve de color rosada o roja.
·         Infección urinaria: se produce cuando algún germen ingresa al tracto urinario y puede causar problemas en cualquier parte de la uretra (el tubito por donde sale la orina) a la vejiga, pasando por el útero y hasta el riñón. Los síntomas incluyen dolor en la pelvis, ganas frecuentes de orinar y dolor al hacerlo, fiebre, náuseas, vómitos y dolor en el lado derecho o izquierdo de la parte baja de la espalda.
·         Dolor pélvico crónico: se produce debajo del ombligo, se mantiene por lo menos durante seis meses y puede interferir en las actividades de la vida diaria.
·         Embarazo ectópico: es otra situación que requiere tratamiento de emergencia. Se produce cuando un embrión comienza a crecer fuera del útero, generalmente en una de las trompas de Falopio. Los síntomas pueden incluir dolor pélvico, cólicos, sangrado vaginal, náuseas y mareos.
·         Inflamación pélvica: es una infección en la pelvis, a veces asociada con enfermedades por transmisión sexual, que puede causar daños permanentes en el útero, los ovarios y las trompas de Falopio, y constituye una de las principales causas de la infertilidad femenina. Los síntomas incluyen dolor abdominal, pélvico, fiebre y dolor durante el sexo o al orinar. Se trata con antibióticos y en casos muy severos podría requerir cirugía.
·         Quistes en los ovarios: en la mayoría de los casos son inocuos, frecuentemente no dan síntomas y desaparecen solos sin necesidad de tratamiento, pero si se detectan, necesitan monitoreo por tu médico. Cuando se tienen síntomas pueden causar dolor pélvico, aumento de peso y necesidad de orinar con frecuencia. Dependiendo de sus características y su tamaño es su tratamiento. Si se rompen o sangran, por ejemplo puede ser doloroso. La mayoría son benignos, pero necesitan supervisión.
·         Fibroma uterino: en general no causan problemas pero algunas mujeres pueden experimentar presión en el vientre, dolor en la parte baja de la espalda, menstruaciones dolorosas, dolor al tener sexo y problemas para quedar embarazada.
Hay otras causas como endometriosis, etc. Si eres de las que sufre todos los meses de dolor en la pelvis, probablemente ya conozcas de qué se tratan los malestares relacionados con el ciclo menstrual y sabrás diferenciarlos si se presenta alguna otra condición. Lo mismo si tienes o has tenido dolor pélvico por algún otro motivo, como infección urinaria o colon irritable, posiblemente ya sepas diferenciar los síntomas.
De todos modos, es conveniente que estés atenta a las señales que te envía tu cuerpo y no esperes para ir al médico únicamente cuando sientas algo diferente o fuera de lo normal. Ve preventivamente simplemente para despejar dudas, para obtener un diagnóstico y un tratamiento si tienes alguna molestia. Habla con tu médico acerca de tu dolor, él o ella te podrían dar recomendaciones para que te sientas mejor.

jueves, 9 de diciembre de 2010

“Mamá, ¿qué es tener sexo?”


A cierta edad, los niños y las niñas empiezan a hacer preguntas relacionadas con el sexo.
Es normal que los padres no sepan exactamente cómo hablar del sexo con sus hijos(as), pero es importante que lo hagan. La educación sexual a temprana edad puede ahorrarles muchos problemas en el futuro. ¿Cómo abordar el tema de la sexualidad con los niños(as) en edad escolar? Aquí te damos algunas pautas.
El sexo está presente en muchas situaciones durante el día y en la vida cotidiana. Basta con encender la televisión y ver una escena romántica, o un comercial para productos de higiene femenina, o incluso, que alguien en la familia esté esperando un bebé. Tal vez al estar expuestos a estas situaciones, muchos niños y niñas en edad escolar empiezan a sentir curiosidad sobre su sexualidad. Además, hoy en día, parecería que los niños(as) están aprendiendo todo mucho más rápido que en otras épocas y hasta se podría decir que saben más que muchos adultos en materia de sexo.
Por eso, no debería sorprenderte que te pregunten de dónde vienen los niños. Recuerda que seguramente han escuchado muchas cosas y siempre puedes preguntarle ¿qué piensa él o ella? o ¿qué ha escuchado? y partir de allí. Pero desde luego, en lugar de decirle a tu hijo que los trae la cigüeña de París, a esa edad, aprovecha para explicarles cómo ocurre en realidad el milagro de la vida.
Puedes decirle algo así como que cuando un hombre y una mujer se quieren: “El pene del hombre se inserta en la vagina de la mujer para que se junten sus células y se forme un bebé”. Puedes aclararle también que a esto se le llama hacer el amor, o tener relaciones sexuales y que no siempre que suceden es para crear a un ser humano.
Si preguntan “¿qué es una erección?” Puedes responderle que por lo general el pene está flácido, pero si lo tocan se pone duro y se levanta. Puedes mencionarle que esto puede sucederle mientras duerme sin que haya una razón aparente.  Y si la duda es “¿por qué las mujeres tienen que usar tampones?” Le puedes hablar sobre la llegada del período menstrual que indica que una mujer ya está capacitada para tener un bebé.
En fin, hay muchas preguntas que pueden surgir en la mente inquieta de tus hijos(as). Y también es una realidad que a muchos papás y mamás les cuesta trabajo hablar del tema y se avergüenzan ante estos interrogantes. Antes de sonrojarte, recuerda que no debes sentirte así, la sexualidad es una parte natural del ser humano y de esa manera debes afrontar esta curiosidad normal en los niños.
¿Por qué es importante que les hables a tus hijos acerca del sexo?
Cuando se trata al sexo como un tabú, trae problemas más adelante. ¿Por qué? Porque si lo tomas como algo secreto o indebido, tus hijos aprenderán que es así y no tendrán una actitud sana ante la sexualidad y sus comportamientos en esta materia. Por eso, es muy importante que les hables honestamente y con toda naturalidad para abrir la puerta a que ellos te pregunten y que les des respuestas acertadas y claras. Debes decirles que hay muchos mitos sobre el sexo y que puede haber muchas ideas que no son ciertas estén rondando en su cabeza o que quizá escuchen de otras personas.  Además, es importante que les hables de tener un comportamiento sexual responsable (del sexo seguro, de la prevención de enfermedades de transmisión sexual, del amor, del embarazo y la belleza de traer un hijo al mundo cuando se está listo, etc.) para que estén listos cuando inicien su actividad sexual y que sigan tus valores.
¿Cómo puedes abordar el tema del sexo con tus hijos?
Puedes hablar de sexo con tus hijos(as) empezando por mencionar los hechos. Por ejemplo:
Explícales las diferencias anatómicas entre los hombres y las mujeres. Puedes usar un libro en el que se muestren los órganos reproductivos.
Diles que a los órganos sexuales se les debe llamar por su nombre. Si les das otros nombres, pensarán que no se debe hablar de ellos o que son algo feo o indebido.
Aclárales que siempre que hay sexo con penetración puede haber un embarazo si no se tiene precauciones.
Háblales de la masturbación. Diles que es un acto normal de exploración del propio cuerpo, y recomiéndales que siempre lo hagan en privado.
No dejes de lado el tema del sexo oral y sus riesgos.
Háblales de los aspectos emocionales del sexo (el amor, las desilusiones, etc.) y de las diferencias en cómo piensan los hombres y las mujeres.
Explícales de qué se trata una violación con sus variantes: por alguien desconocido, por alguien conocido que te induce con alcohol y con drogas; y cómo aceptar que algún desconocido esté a solas con él o ella es estar en riesgo de una situación peligrosa. Dile que siempre puede decir que no.
Háblales de las diferentes orientaciones sexuales: heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad. No le inculques ningún prejuicio al respecto. La orientación sexual es algo muy personal y debe respetarse.
Explícales que la manera de vestir y de hablar envía mensajes a los demás sobre tus percepciones del sexo. Por ejemplo si siempre te pones vestidos muy cortos o que enseñan mucho y dejan poco a la imaginación, los chicos pueden interpretar que estás buscando sexo, aunque no sea tu objetivo. De la misma manera, si te vistes tapándote demasiado, el mensaje es que eres conservadora y mojigata, aunque, tampoco sea el caso.
Diles que no se dejen presionar por sus compañeros de clase que ya han experimentado con el sexo, pues a cada quien le llega su momento.
Y por último, ofréceles estar siempre disponible para cuando tengan dudas o preguntas. Es importante establecer una relación de confianza en este sentido. Recuerda, el sexo es algo natural y sano, no lo trates como un tema oculto o un tabú. Eso lo único que hace es crear ignorancia respecto al tema, y la ignorancia trae consecuencias negativas para la salud tanto mental como física (en el futuro) cuando se trata de sexo.

Verdad o mentira? 6 mitos sobre los quistes en los senos y el cáncer de mama


La prevención del cáncer de mama está en gran parte en tus propias manos.
El auto examen mensual, las visitas rutinarias al médico e informarte constantemente, son tus mejores armas contra él. Sin embargo, puede que en ocasiones tengas dudas acerca de supuestos “hechos” que pueden no resultar del todo ciertos, o al contrario: tal vez creas que conoces toda la verdad sobre el cáncer de mama, los quistes en los senos, y que estés equivocada. Aquí te hablamos de una serie de mitos y verdades, para que tengas la información clara.
Silvia estaba viendo la televisión un día y accidentalmente se tocó el seno. Sintió una “bolita” y de inmediato se alarmó pues pensó que era un cáncer del seno. Se calcula que aproximadamente a cuatro de cada 10 mujeres les sucederá, a lo largo de su vida, que encontrarán un quiste en uno de sus senos. Así que si tienes uno o varios quistes, presta atención. Tal vez estés subestimando o sobreestimando tu hallazgo. Aquí te cuento más sobre los mitos y verdades sobre los quistes o bultos en los senos. Toma nota:
  1. “Encontré un quiste en mi seno, tengo cáncer”: Antes de asumir esto, cálmate. La mayoría de los quistes que te descubres probablemente no sean cáncer. Algunos son quistes benignos o son el reflejo de una condición común conocida como fibroadenoma o cambios fribrocísticos. Sin embargo, algunos quistes sí pueden ser pre-cancerosos o malignos. Por eso, SIEMPRE que te encuentres uno, es importante que consultes a tu médico de inmediato para establecer el diagnóstico y determinar el tratamiento correspondiente, si es necesario hacer algo.
  2. “En mi familia nadie ha sufrido de cáncer de mama, entonces no debo preocuparme”. ¡Falso! Si bien la historia familiar de cáncer del seno es un factor de riesgo, no quiere decir que estés libre de todo riesgo si ninguna mujer de tu familia lo ha desarrollado. Como todas las mujeres del mundo, debes seguir tu rutina de auto examen y mamografías recomendadas de acuerdo a tu edad.
  3. “Un quiste o tumor canceroso se siente diferente al tacto que uno benigno”. Existe la idea de que un tumor canceroso en los senos es duro al tacto y no se mueve. Esto puede llevar a confusiones, porque los quistes cancerosos también pueden ser suaves y moverse. Así que no te confíes.
  4. “El cáncer de mama siempre se identifica al tocar un quiste”. La verdad es que no es así. En la mayoría de los casos, el cáncer de mama se identifica en la mamografía, antes de que se pueda tocar un quiste. De ahí la importancia de este examen.
  5. “Soy muy joven para preocuparme por el cáncer del seno”. ¡No te confíes! Si bien el riesgo del cáncer de mama aumenta luego de la menopausia, un 25% de las mujeres diagnosticadas tienen menos de 50 años. El cáncer de mama puede afectar a las mujeres a cualquier edad.
  6. “Si me diagnostican con cáncer del seno, significa que me voy a morir”. La verdad es que afortunadamente, si el cáncer del seno es detectado a tiempo, es altamente tratable. En el 98% de los casos que se detectan a tiempo sobreviven entre 5 y 10 años.
No creas en los mitos sin antes consultar con tu médico. Tú tienes el poder de la detección temprana del cáncer del seno en tus manos si conoces tu cuerpo y te practicas el examen mensual regularmente, si visitas a tu médico para un examen anual y sigues las recomendaciones de la Sociedad Americana Contra el Cáncer en cuanto a la prevención y la detección temprana.
Aunque hay mucho por aprender, hay mucho que podemos hacer hoy en día para la detección temprana y el tratamiento.