sábado, 4 de julio de 2009

La importancia de las hormonas en el proceso de la memoria

Ayudando o perjudicando, las hormonas juegan un rol clave en el proceso de la memoria. En esta nota, cuales son las más beneficiosas, y que se podría hacer para restituir la carencia de las mismas, que suele suceder con el paso del tiempo

Las hormonas que produce nuestro organismo pueden ser beneficiosas o perjudiciales para la memoria, dependiendo de su tipo. Entre las primeras, se cuentan, por ejemplo, las “hormonas antienvejecimiento”, las cuales entre muchas otras ventajas, mejoran el proceso global de la memoria.

En tanto, otras actúan negativamente sobre nuestra capacidad de memorizar nombres y conceptos, como por ejemplo, el exceso de glucocorticoides, que se suele dar cuando la persona experimente repetidas situaciones de tensión y estrés. El exceso de este tipo de hormonas, podría llegar a dañar con el tiempo al hipocampo, un centro cerebral fundamental en todo el proceso de la memoria.

Es por esta causa que es muy importante que si sufre problemas de memoria, consulte al médico para que evalúe la necesidad de realizar mediciones de hormonas (lo cual no demanda más que un simple análisis de sangre). En el caso de que las cifras de algunas de las beneficiosas sean bajas, se podrá efectuar una terapia de reemplazo hormonal, que las restituya a sus niveles ideales. Para combatir a las perjudiciales también podrá tomar alguno de los varios medicamentos de última generación, los cuales han dado muy buenos resultados en la mayoría de los casos.

Las hormonas que produce nuestro organismo pueden ser beneficiosas o perjudiciales para la memoria, dependiendo de su tipo

A continuación, le mostramos cuales son las cuatro hormonas que más inciden en la buena memoria de los seres humanos.

Hormona de crecimiento: Gracias a ella, se produce el crecimiento de los tejidos del organismo, aumentando además el volumen de las células y favoreciéndose su reproducción, lo que ayuda a suplir el deterioro que el cuerpo sufre con el paso del tiempo.

DHEA: Mejora significativamente la memoria, pero además, entre sus varios efectos positivos, refuerza todo el sistema inmunológico, aumenta la distribución de grasa corporal, sirve como antioxidante, e incrementa el deseo y la actividad sexual. El punto máximo de esta hormona es alrededor de los 20 años. Luego, empieza a disminuir en un 2% de forma anual, y a los 80 años sólo se tiene entre un 10% y 15% de los valores de los 20 años.

Melatonina: Mejora la memoria gracias a su acción para conciliar el sueño, hacer que el mismo se adapte a otros ámbitos y climas, y aliviar y proteger a todo el organismo de los efectos negativos del estrés. Además, estimula las defensas, y protege al organismo de enfermedades cardíacas y degenerativas.

Pregnenolona: Esta hormona es muy importante para estimular la claridad de pensamiento, el cálculo, la memoria, y la habilidad creativa. Sin embargo, el organismo produce hasta un 60% menos de esta hormona a los 75 años, en comparación con la edad de 35 años, lo cual debilita las capacidades anteriormente mencionadas.


El sindrome metabolico no te deja adelgazar?


El mal más temido por los cardiólogos a nivel mundial ya causa estragos. Evita ser una víctima más de la epidemia del nuevo siglo: el síndrome metabólico, o síndrome X

“¡He aumentado tres kilos en el año!” “No importa cuánto ejercicio haga, no consigo perder peso.” “El doctor debe pensar que me encierro en el armario a comer pizza”.

Posiblemente hayas escuchado frases como esta cientos de veces. Posiblemente las hayas dicho tú. Lo cierto es que con tanto sobrepeso dando vueltas, estos lamentos pueden escucharse en cualquier parte. Y la frustración para quienes, hagan lo que hagan, no consiguen llevar la aguja de la balanza para la izquierda es cada vez mayor.

Una de las causas por la que las personas se ven obligadas a comprar pantalones más grandes es una enfermedad que se llama Síndrome X, también conocida bajo el nombre de Síndrome Metabólico o Síndrome Metabólico X.

Ésta es una enfermedad cada vez más común, y los especialistas ya la señalan como la gran epidemia del nuevo siglo. De hecho, se ha convertido en el tema central de todos los congresos de cardiología del mundo. ¿Por qué? Por que una de cada tres personas la padece y porque las predicciones a futuro son alarmantes.

Síndrome metabólico y diabetes

Este síndrome es un precursor para el desarrollo de la diabetes tipo II. Quienes la padecen tienen altos niveles de insulina. Sus cuerpos son incapaces de procesar toda la insulina que se está produciendo y, como resultado, se vuelven insulinoresistentes.

Piénsalo así: llamas a la puerta de alguien porque deseas entrar. Si no te contestan, ¿qué ocurre normalmente? Golpeas otra vez, ¿cierto? A veces, podrías llegar a golpear hasta tres veces, intentando entrar. La insulina trabaja de la misma manera. En páncreas produce la insulina (knock).

Algunos alimentos hacen que el cuerpo produzca niveles más altos de insulina (otra vez knock). Una vez que te conviertes en insulinoresistente, desarrollas el Síndrome Metabólico, y el cuerpo es incapaz de procesar adecuadamente la glucosa. Además, el páncreas intrata compensar la situación produciendo aún más insulina.

El objetivo principal de la glucosa es ser usada como combustible por las células del cuerpo para producir energía. La glucosa sin procesar se convierte en grasa. Si el cuerpo continúa haciéndola y no es capaz de procesarla, ¿a dónde irá? A las caderas, muslos, estómago y nalgas.

Ésta es una enfermedad cada vez más común, y los especialistas ya la señalan como la gran epidemia del nuevo siglo

Además de hipertensión y enfermedad cardiovascular, los niveles elevados de insulina están asociados con la suba de peso y con la dificultad para perder peso. Otros problemas de la sangre, como hipoglucemia y algunos desequilibrios en el ciclo menstrual, también son factibles.

La genética, en parte, es responsable de causar esta enfermedad. Y la otra gran cuota de culpa está en el estilo de vida. Grandes cantidades de almidón, comidas procesadas, azúcar, falta de ejercicio, tabaquismo y estrés son los principales cómplices del Síndrome Metabólico.

¿Y entonces? Entonces comienza a ejercitar hoy mismo. Incrementa el consumo de agua y descarta el almidón, el azúcar y las comidas procesadas de tu dieta. Suprime o limita el consumo de cafeína. Al menos, un tercio de tu alimentación diaria deben ser vegetales.

Pide a tu doctor que revise tus niveles de azúcar en sangre. Cambia la alimentación y comienza a caminar. Te sorprenderás con los kilos que dejarás en el camino. La fatiga y la pasividad comenzarán a desaparecer y, en cambio, tú te sentirás mucho mejor.

Diabesidad

Aunque son dos entidades diferentes, la diabetes y la obesidad tienen un punto en común. Ambas pueden formar algo llamado Diabesidad. Éste es un neologismo cada vez más frecuente, inventado por un médico israelí llamado Eleazar Shafrir.

Pronto fue adoptado por epidemiólogos de todo el mundo y hoy, en todos los congresos de cardiología, suele hablarse de diabesidad. La epidemia de obesidad se ha transformado en una epidemia de diabesidad, dado que la obesidad conduce a la diabetes de tipo II.

Los países del primer mundo están luchando para frenar esta situación, por que sus estadísticas a las siguientes décadas determinan que no van a poder generar los recursos necesarios para cubrir los gastos que generará esta entidad. Y en los países del tercer mundo, no se está haciendo nada.

Así, surge un interrogante, ¿qué pasará en los países sin recursos económicos para soportar la incapacidad laboral, la necesidad de insumos hospitalarios, etcétera? ¿Cómo se paliarán las consecuencias terribles de esta entidad llamada Diabesidad que parte, simplemente, de una obesidad?

¿Por qué no puedo bajar de peso?: la respuesta del ginecólogo

Desde el punto vista de la ginecología, las causas por las que una persona no puede bajar de peso son muy variadas. Aquí se las presentamos

La obesidad, sobre todo en la etapa adolescente, puede estar asociada a problemas ginecológicos. Uno de estos problemas puede ser el Síndrome de Ovario Poliquístico que puede llegar a modificar el peso y otros síntomas como alteraciones del ciclo menstrual, aumento del vello púbico, etc.

También ciertas alteraciones menstruales pueden producir aumento de peso.

Por eso lo mejor para eliminar estos problemas es detectarlos a tiempo y establecer un tratamiento adecuado. Estos tratamientos deben incluir una dieta acorde a las necesidades calóricas de cada mujer, según su edad, ciertas actividades físicas.

Por eso es indispensable consultar al médico antes de empezar una dieta.

El aumento de peso en la menopausia no se da sólo debido a la pérdida de estrógenos, que se da en esta etapa. En algunas mujeres inclusive los kilos pueden aparecer durante la adolescencia, el embarazo o en la vida adulta.

Lo que sí se da es que durante la menopausia esta acumulación de peso se acentúa en las caderas, los muslos, la pared abdominal, y detrás y a los costados de las mamas.

Las mujeres a partir de los 50 años van perdiendo la capacidad para quemar grasas, lo que puede deberse a la edad y no sólo a la menopausia.

Por eso lo importante es evitar el sedentarismo y estableces dietas adecuadas.

Tampoco es infrecuente que el aumento de peso se deba a una retención de líquido; lo que debe hacerse en este caso es reducir el consumo de sal en las comidas.

¿Por qué durante el embarazo se aumenta de peso de forma desproporcionada respecto de lo que se come?

Una parte del aumento de peso durante el embarazo se debe al útero y su contenido, a las mamas, al aumento del volumen sanguíneo de los líquidos.

Una pequeña parte de esos kilos de más se debe a las modificaciones del metabolismo como la retención de agua, depósitos de nuevas grasas y proteínas.

Por eso una vez luego del parto es importante seguir consultando al especialista para que ayude a eliminar esos kilos ganados durante el embarazo.

El té verde ayuda a bajar de peso

El té verde ayuda a bajar de peso

¿Sabía que existen distintos tipos de tés? ¿y qué sus propiedades, y efectos sobre nuestra salud y bienestar, no son los mismos?

Hoy en día en el mercado existen tres tipos fundamentales de té: el té verde, el negro y el oolong o “té marrón”. Su color se debe al proceso de oxidación que sufre cada uno (llamado también proceso de fermentación).

Por ejemplo, el té verde se cuece al vapor, ya sea al horno o a la cacerola, y de ese modo se previene la oxidación total y las hojas siguen siendo verdes. El té de oolong se fermenta parcialmente.

Quiere decir que en este caso la oxidación también se corta parcialmente quedando sus hojas negras pero solamente en los bordes. Por último el té negro es el que se fermenta completamente para que sus hojas queden absolutamente negras.

Pero en esta nota nos referiremos al té verde. Hoy en día es objeto de estudio de muchos científicos porque se ha descubierto que ayuda a perder peso, entre otros efectos beneficiosos sobre la salud.

Siempre se asoció al té verde con una práctica oriental milenaria solamente. Pero se ha demostrado que es además un arma muy poderosa para luchar contra la obesidad.

Varios estudios demostraron quienes tomaban té verde tres veces por día tenían un incremento de 4% en su gasto de energía diario. Y sin aumentar el ritmo cardíaco de estas personas.

Por eso se lo considera un remedio mucho mejor que cualquier droga para bajar de peso, ya que estas pueden causar efectos cardíacos adversos, especialmente en los individuos con grandes problemas de obesidad, que sufren hipertensión y otras complicaciones cardiovasculares.

Aunque ya se lo conocía como un gran antioxidante, el extracto de té verde ayuda a eliminar las. Esto no se debe a las cantidades pequeñas de cafeína encontradas en el té, puesto que los sujetos estudiados que recibían cantidades similares de cafeína a las encontradas en el té verde no exhibieron ningún cambio en la pérdida de energía diaria.

Siempre se asoció al té verde con una práctica oriental milenaria solamente. Pero se ha demostrado que es además un arma muy poderosa para luchar contra la obesidad

Los especialistas explican que hay dos formas de bajar de peso: una es reduciendo lo que se consume (o sea hacer dieta) y la otra aumentando el gasto de energía (puede ser haciendo ejercicios). El té verde actuaría del segundo modo, aunque los mecanismos involucrados son aún poco conocidos.

Los investigadores notaron que el extracto de té verde contiene una alta cantidad de polifenoles. Estos compuestos pueden trabajar junto con otras sustancias aumentando los niveles de oxidación y de termogénesis, para que el cuerpo “queme” la grasa excedente.

Estos estudios, remarcan los siguientes aspectos positivos del té verde:

· No aumenta el ritmo cardíaco.

· Estimula la termogénesis y la oxidación de las grasas.

· Produce un aumento significativo (4%) en el gasto diario de energía.

¿Y el té blanco?

También se ha descubierto que existe otra clase de té que es aún más efectivo que el té verde: el té blanco. Porque este se procesa aún menos que el té verde. Aunque todavía no se han hecho muchos estudios y es difícil de conseguir en el mercado, cosa contraria al ya muy difundido té verde.

En contraste con los otros tés, los tés blancos no se fermentan y se extraen directamente de las hojas de té o de los brotes muy jóvenes que se cuecen al vapor inmediatamente después de la cosecha –con lo que no se oxidan los polifenoles- y luego son secados. Por lo tanto, estos contienen generalmente concentraciones más altas de estos componentes que los otros tés.

Por eso casi todas las últimas investigaciones están tornando sus estudios hacia las propiedades del té blanco. Aunque éste hoy en día es mucho más caro y difícil de conseguir que el té verde, debido a su escasez en el mercado.

Las papas amigas o enemigas

Hoy me gustaría empezar una pequeña discusión sobre los carbohidratos... y en particular, sobre las papas o patatas. Una de las razones por las que quise mencionar esto es porque muchos profesionales mediocres de la salud y la condición física dicen sobre que es una mala elección de carbohidratos, a causa de su alto índice de ácido glicémico.

Algunos incluso dicen cosas ridículas como "evite todos y cadaDoctor uno de los carbohidratos blancos".

Está bien, estoy de acuerdo en que el pan blanco y el azúcar refinado son de las dos peores cosas con que podemos alimentar nuestros cuerpos, pero definitivamente no estoy de acuerdo en evitar todos los "carbohidratos blancos". Ahora conozco la información más reciente sobre los colores de los alimentos y los antioxidantes protectores que contienen. Te advierte que te enfoques en los alimentos con color y te alejes de los blancos. Es verdad que los alimentos con colores son grandiosos, ¡Pero es un gran error evitar específicamente los alimentos blancos! Hay muchos alimentos blancos que tienen nutrientes específicos que son difíciles de encontrar en otros alimentos. Veamos algunos ejemplos...

¿Qué pasa con las cebollas y el ajo? Ambos son blancos y están llenos de fitonutrientes protectores, vitaminas y trazas de minerales que no son fáciles de encontrar en otros alimentos dentro de una dieta normal... tales nutrientes como la alicina, la quercetina (un importante flavonoide), el cromo y otros nutrientes antiinflamatorios únicos.

Otro ejemplo de otro alimento maravilloso para ti es la coliflor. La coliflor está llena de vitamina C, fibra, minerales y compuestos especiales como los glucosinolatos y los tiocianatos, que son específicamente abundantes en los vegetales crucíferos tales como el brócoli, la coliflor y la col.

No muchas personas lo saben, pero sorprendentemente, aún los champiñones blancos tienen elevados niveles de nutrientes y antioxidantes exclusivos. Los champiñones blancos tienen en un par de tipos de antioxidantes llamados polifenoles y ergotioneina

Lo que nos lleva a otro ejemplo: las papas blancas (que, a propósito, también podemos encontrarlas en sus variedades roja, amarilla, morada, etc.). Muchos profesionales de la salud afirman que las papas o patatas son un carbohidrato malo porque creen que tienen un alto índice glicémico. Primero que nada, si has leído mi libro "Abdomen Ideal" en la pagina www.Abdomen-Ideal.com, entonces entiendes que el índice glicémico no es necesariamente el factor más importante a la hora de elegir tus carbohidratos.

Mientras que podemos hacer una generalización sobre que la mayoría de las elecciones de carbohidratos con bajo índice glicémico te ayudarán a perder la grasa corporal más fácilmente que las elecciones que contengan un elevado índice glicémico, esta regla no es tan fácil como parece. Hay muchos otros factores que determinan la manera en que reaccionará tu cuerpo y procesará los carbohidratos que ingieres, tales como la carga glicémica y también la forma en que combinas los alimentos con alto índice glicémico con otros alimentos.

Por ejemplo, usar la carga glicémica como un ejemplo... se sabe que la sandía tiene un índice glicémico alto. Sin embargo, la carga glicémica de una porción normal de sandía es demasiado baja para que tu cuerpo comience a almacenarla en forma de grasa sólo porque comiste una fruta con alto índice glicémico. Tendrías que comer una cantidad enorme de sandía para obtener los gramos suficientes de carbohidratos para tener cualquier efecto glicémico negativo; es algo ilógico.

Sin mencionar que la sandía también es una gran fuente de vitaminas, minerales y licopeno. No hay razón para evitarla sólo porque tiene un elevado índice glicémico. Mi punto es... los dulces, panecillos y donas te engordan... NO la sandía, las zanahorias o las papas.

También, como ya lo mencioné, las combinaciones de alimentos son importantes por la manera en que tu cuerpo procesa los carbohidratos y el azúcar en la sangre asociada y la respuesta de insulina que recibes. Por ejemplo, si mezclas un carbohidrato con alto índice glicémico con una fuente extra de fibra, alimentos saludables, e incluso, ciertas proteínas, muchas veces el azúcar en la sangre y la respuesta glicémica se reducirán considerablemente por la forma en que combinas los alimentos.

Bien, de regreso a mi tema de que las papas blancas son en realidad un carbohidrato saludable si lo comes de la forma adecuada... con toda la piel, y por favor, ¡tampoco las arruines friéndolas como papas a la francesa! Las papas a la francesa son una de las cosas más diabólicas que han sido inventadas, pero sólo porque las arruinamos sumergiéndolas en un baño abrasador de ácidos grasos en la profunda freidora de los aceites hidrogenados que se usan comúnmente.

Ten en mente que las papas o patatas contienen tantas vitaminas y tantos minerales que sería muy largo de enumerarlos. Además, mientras comas la cáscara o piel, también obtendrás una dosis decente de fibra.

En el tema de que las papas no son tan malas después de todo, no recuerdo donde vi esta información, pero recientemente leí un estudio en particular que incluía a participantes que comían entre 7 y 9 papas al día, durante varias semanas. En la conclusión del estudio, ¡las personas que habían comido papas habían perdido peso consistentemente! Me aventuro a suponer que la razón por la que las personas perdieron peso es que probablemente estaban tan atiborrados al comer todas esas papas, ¡que en realidad consumieron menos calorías de las normales!Una papa de tamaño promedio tiene entre 100 y 120 calorías; y puedo imaginarme que estarías completamente satisfecho si comieras entre 7 y 9 papas al día.

Ahora que yo nunca recomendaría que te fueras a ese extremo, pero mi punto es que comer una papa o patata ocasionalmente, no va a quebrantar tus esfuerzos por estar esbelto; especialmente si las combinas con otros vegetales que contengan mucha fibra y tal vez con grasa saludable y algo de proteínas. Sobre ese punto, te tengo una de mis recetas favoritas con papas.

Guarnición De Papas Mini Para Tener Un Cuerpo Esbelto de Sedler.

  • La cantidad que desees de papas mini (me gusta usar una mezcla que recientemente encontré en la tienda de alimentos naturales... es una mezcla de papas mini blancas, rojas, amarillas y moradas).
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento amarillo
  • 1 ó 2 cebollas
  • un par de dientes de ajo, finamente picados
  • 1 ó 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • un poco de sal y pimienta para realzar el sabor (me gusta usar sal marina, en lugar de la sal normal comercial)

Corta las papas mini en piezas ligeramente más pequeñas y colócalas en una vaporera hasta que estén suaves. Rebana los pimientos y las cebollas y colócalos junto con el ajo picado en una sartén con aceite de oliva.Sofríe los pimientos, cebollas y el ajo hasta que estén suaves y entonces añade las papas mini. Mezcla todo muy bien y sirve. Esta es una guarnición deliciosa y saludable que se lleva muy bien con pollo o carnes rojas.