sábado, 26 de febrero de 2011

Los besos y la salud!...



Si bien el primer beso siempre es especial, cada beso que le des a una persona deseada es bueno para ambos y proporciona beneficios interesantes para la salud. Algunos estudios revelan cómo, a través de un beso, el amor, la pasión y el deseo van de la mano de la salud.
¿Quién dijo que “matarse a besos” es posible? Por el contrario, la próxima vez que “mates a besos” a tu chica o chico puedes estar quitándole algún dolor o ayudándole a nivelar su nivel de colesterol, entre otros aportes saludables. Por ejemplo, ambos estarán combatiendo la aparición de arrugas, al ejercitar varios músculos de la cara, y también la obesidad, ya que un apasionado y caluroso beso también te ayuda a perder calorías.
El sexo en general proporciona varios beneficios para la salud. Como parte de este juego de deseos y sensaciones, el beso no podía variar en esto y también es muy propicio para tu bienestar en general, tanto físico como psicológico.
Algunos científicos han dicho que esto se produce porque en la piel de los labios hay muchos sensores que se conectan con receptores en el cerebro y despiertan diferentes estímulos. Todos esos sensores de la boca tienen además funciones de supervivencia, ya que hacen que los bebés se dirijan directamente hacia la comida y fueron responsables de que nuestros antepasados pudieran diferenciar cuándo un alimento estaba contaminado o envenenado y cuándo era apto para comer, por ejemplo.
Además, cuando besas a otra persona ingresas de algún modo en su mundo y dejas que esa persona acceda al tuyo, en una especie de aventura sensual y erótica que despierta muchas sensaciones. Así, tu cuerpo responde a esos estímulos de diferente manera, generando reacciones propicias para la salud, comenzando por la de reforzar tu sistema inmunológico o de defensas.
Otras ventajas saludables que puedes obtener de un beso pasional o apasionado son:
Mejorar la circulación y el estado en general de la piel del rostro.
Ayudar a combatir el dolor, pues mientras más apasionado es, más endorfinas se liberan y esa actividad hormonal tiene un efecto similar a una dosis de morfina.
La saliva extra que genera un buen beso húmedo es capaz de limpiar tus dientes y disminuir la placa bacteriana que suele formarse en las encías así como ayudarte a prevenir la aparición de caries (aunque, claro está, esto no quiere decir que tienes libertad para dejar de cepillarte después de cada comida).
Un atrevido beso de lengua te permite ejercitar más de 30 músculos de la cara y mantenerlos tonificados. Incluso, hay quienes afirman que de ese modo evitas la formación de arrugas y te hace ver más feliz.
Asimismo, un verdadero beso pasional puede hacerte adelgazar. Los especialistas afirman que puedes consumir hasta 12 calorías por minuto cada vez que das y recibes este tipo de besos.
El beso también disminuye el estrés, la tensión y la ansiedad, mejorando el estado de bienestar en general y elevando la autoestima.
Por último, besar es bueno para la presión sanguínea, el sistema cardiovascular y para mantener los niveles del colesterol.
Ahora que sabes todo esto, deja de resistirte y entrégate a los besos de ese ser tan deseado para ti, o cuéntale a esa chica o chico que no quiere dar el brazo a torcer, de lo poderosos que pueden ser tus besos y de todo lo que pueden aportarle a su salud.


Embarazo y alimentación: efectos en el nuevo bebe



Cada vez hay más descubrimientos acerca de la importancia de la alimentación durante el embarazo y de los efectos que le genera al futuro bebé. En este sentido, un estudio reciente realizado con animales indica que lo que ingieras durante el embarazo podría determinar el gusto y el olfato de la criatura que está por nacer.
Estás embarazada y tu cuerpo ya no es el mismo. Ahora, no sólo debes cuidar tu salud sino también la del bebé que se está formando en tu vientre. Él o ella se nutrirá a través tuyo y se alimentará de lo que tú te alimentes.
Por eso es tan importante que te cuides durante todo el embarazo y evites ciertas sustancias que pueden causar daños, como el alcohol y el tabaco. También es importante que consultes con tu médico antes de tomar cualquier medicamento o suplemento, ya que estos pueden interferir en el desarrollo de tu bebé.
Pero además de estas recomendaciones, un estudio reciente realizado con ratones fue más allá y detectó que lo que come la mamá embarazada determina no sólo el gusto sino también el olfato del bebé que se está formando.
Así, por ejemplo, los especialistas opinan que si te alimentas de manera sana durante esos meses, cuando el niño o la niña crezcan tendrán preferencia por este tipo de alimentos. Además, destacan la importancia que puede tener este descubrimiento, con respecto al consumo del alcohol, por ejemplo, que debería ser evitado durante todo el embarazo y la lactancia.
Durante el embarazo, todos los nutrientes y el oxígeno que el feto necesita para desarrollarse llegan hasta él o ella a través de la placenta, que se encuentra unida a la pared del útero y se conecta con el feto a través del cordón umbilical (que al nacer, lo que queda de él se anuda y forma el ombligo).
La placenta también protege al feto de muchas sustancias y microorganismos que puedan hacerle daño, pero algunas (como ciertos virus, medicamentos o la nicotina del tabaco, por ejemplo)  pueden penetrarla y, si lo hacen, pueden dañar al futuro bebé.
Por eso es muy importante cómo te alimentas durante el embarazo. Algunas recomendaciones que debes tener en mente para mantener una dieta balanceada que le proporcione los mejores nutrientes a tu bebé y lo mantengan saludable son:
Cuida que la carne, los huevos y el pescado estén muy bien cocidos.
No comas más de 2 o 3 porciones de pescado por semana (incluidos los enlatados). Evita el tiburón, pez espada, caballa o pargo rayado, y si comes atún, que sea atún bajo en grasa.
Lava bien todas las frutas y los vegetales antes de consumirlos y mantén las tablas para cortar y los platos bien limpios (en lo posible, utiliza tablas diferentes para la carne y para los vegetales).
Come 4 o más porciones de alimentos lácteos por día pero no tomes leche sin pasteurizar ni otros productos lácteos no pasteurizados.
No tomes más de 1 o 2 tazas de bebidas con cafeína al día.
Además de una dieta saludable, otras cosas que debes considerar durante el embarazo son:
-          Visitar a tu obstetra con frecuencia.
-          Realizarte los exámenes prenatales y las pruebas de rutina que te recomienda, como la medición de la presión arterial; chequeo del tipo sanguíneo (Rh y ABO); chequeo del nivel de azúcar en la sangre; chequeo para trastornos genéticos, rutinarios y si hay antecedentes familiares o tu edad aumenta el riesgo; exámenes para descartar infecciones de transmisión sexual; ecografías (ultrasonidos) y exámenes para descartar proteína en la orina.
Y más allá de todo esto, recuerda que estas atravesando una etapa muy especial en tu vida, posiblemente una de las más bonitas, así que no te olvides de disfrutarla a cada momento y prepararte con alegría para la llegada de tu bebé.


Menopausia y aumento de peso



La menopausia provoca en la mujer una insuficiencia hormonal (estrógenos y progesterona). Para paliar esta insuficiencia, es posible que su médico le haya prescrito un tratamiento que le devuelva el equilibrio hormonal.
En cualquier caso, el periodo de premenopausia y de menopausia a veces se puede acompañar de un aumento de peso, especialmente en la cintura, una modificación de la silueta (tipo androide) y la aparición de celulitis.
¿Por qué se aumenta de peso durante la menopausia?
El cambio hormonal ligado a este periodo de la vida, incluso en caso de que siga un tratamiento hormonal, puede ser la causa del aumento de peso. Las razones pueden ser varias:
- Una disminución del metabolismo basal: eso quiere decir que «gasta» menos para sus funciones vitales (latidos del corazón, renovación de sus células, respiración, circulación...) La razón es la disminución natural de la masa muscular con el paso de los años. Ya hemos comentado que solo los músculos gastan energía. En cuanto a la grasa corporal, sólo almacena el excedente de energía, pero no gasta nada.
- Un aumento imperceptible de su alimentación, o una disminución de su actividad física: al aumentar el desequilibrio energético, se favorece el aumento de peso. Efectivamente, si come más de lo que gasta, almacenará el excedente en forma de grasa corporal.
- La mala circulación sanguínea favorece la retención de agua en forma de celulitis, especialmente en las caderas, los muslos y el vientre. La celulitis se caracteriza por un aspecto de piel de naranja que refleja la infiltración de agua en sus tejidos.
Sin embargo, el aumento de peso en la menopausia no es una fatalidad
Puede evitarlo actuando en dos frentes:
1. Actuar sobre su alimentación: para controlar mejor el nivel calórico de su alimentación pero, sobre todo, su equilibrio alimentario.
2. Actuar sobre su actividad física: la práctica regular de una actividad física o deportiva le permitirá preservar, o incluso aumentar, su masa muscular, tonificar sus músculos, combatir la celulitis y afinar su silueta.
Además, el deporte es un excelente antiestrés y cuanto mejor se sienta con su cuerpo, mejor controlará su peso.
Por ejemplo, le aconsejamos que practique cada día media hora de marcha y tres veces por semana al menos veinte minutos de un deporte de intensidad media, como la natación, el footing, el ciclismo...
¿Ya tiene sobrepeso?
Aunque el cambio hormonal ligado a la menopausia (incluso aunque esté siguiendo un tratamiento) es un freno para adelgazar, eso no quiere decir que deba rendirse. Simplemente, su pérdida de peso será más gradual.
Respetar el equilibrio alimentario es sin duda la primera solución para controlar el peso, preservando su capital de salud. Para ello:

LIMITE las grasas, el azúcar, el alcohol y la sal
Reduzca, de ser necesario, su consumo de:
GRASAS:
- platos grasos: fritos, platos en salsa...
- alimentos grasos: embutido, carne grasa, queso y productos lácteos enteros...
- materias grasas para aliñar o cocinar: mantequilla, margarina, aceite, nata...
Si bien un exceso de lípidos (grasas alimenticias) puede ser responsable de enfermedades cardiovasculares y aumento de peso, sería igualmente nefasto suprimir completamente algunas materias grasas en su alimentación. Debe consumir un mínimo de aceite, por los ácidos grasos que contiene, que son necesarios para la protección de su corazón, sus arterias, su memoria, su piel...
Consejo: Consuma cada día dos cucharadas soperas de aceite de oliva, colza o germen de trigo. Utilice aceite de orígenes variados, pues todos se complementan.
AZÚCARES SIMPLES:
- azúcar, mermelada, miel...
- dulces, chocolate, galletas...
- postres azucarados: pasteles, helados...
- bebidas azucaradas: refrescos, gaseosa...
Todos estos alimentos azucarados deben ser considerados como una fuente de placer, no indispensables para su salud, pero perjudiciales para su línea si los consume en exceso.
ALCOHOL:
- vino, cerveza, sidra, aperitivos y digestivos en general. El alcohol es muy energético (1 gramo aporta 7 kcal) y consumido en exceso es tóxico.
- Si el alcohol forma parte de su Programa de Adelgazamiento, respete las cantidades prescritas y no supere en ningún caso 7 dosis de alcohol por semana, teniendo en cuenta que una dosis corresponde a 10 cl de vino, una copa de cava, un aperitivo tipo vermú, una caña, una dosis de 2,5 cl de alcohol seco.
SAL:
- sal de cocina y de mesa,
- los platos precocinados y las conservas suelen contener demasiada sal.
Observación: la sal no tiene ningún efecto sobre la masa grasa, pero un exceso de sal fatiga el corazón y puede favorecer la retención de agua.

CONSUMA suficientes glúcidos complejos, proteínas y fibras
Conserve, o si es necesario aumente, su consumo de:
Glúcidos complejos:
- pan, biscotes...
- cereales: muesli, cereales hinchados, copos de avena...
- alimentos feculentos: patatas, arroz, pasta, sémola, lentejas, alubias...
En la medida de lo posible, consuma:        
- pan o cereales en el desayuno,
- pan o alimentos feculentos en la comida y en la cena.
De esta forma, evitará el hambre repentina a media mañana o a media tarde, que suele compensarse picando entre horas, con el aumento de peso inevitable.
Es preferible consumir pan integral, de centeno, multicereales... Estos tipos de pan tienen un índice de glucemia más bajo que el pan blanco, lo que permite una mejor regulación de la glucemia, y por lo tanto del peso.
Por las mismas razones, opte por el arroz integral, las pastas integrales, el trigo integral y los cereales integrales.
Proteínas:
- carne, pescado, marisco, huevos, tofú...
- productos lácteos: leche, yogur, queso blanco, otros quesos...
Las proteínas son indispensables, asociadas al deporte, para preservar la masa muscular que, debemos recordarlo, tiene tendencia a disolverse con la edad.
Es preferible tomar leche y productos lácteos semidesnatados o desnatados a los enteros. También es preferible tomar queso bajo en calorías (menos de 15% de MG) a los quesos más grasos. De esta forma consumirá menos lípidos, es decir, menos calorías, pero su aporte de proteínas y calcio será el mismo.
En cuanto a las proteínas vegetales, igualmente indispensables para su equilibrio alimentario, las aportan el pan o los derivados, los cereales y los alimentos feculentos, en particular las legumbres. Es una razón más de no olvidar estos alimentos.
Fibra:
- verdura en todas sus formas: crudas, en sopa, cocidas o en ensalada,
- fruta: al natural,cocida o en compota.
La fibra, no sólo es indispensable para regular el tránsito intestinal, además ralentiza la absorción intestinal de los azúcares y las grasas, es decir, del colesterol de origen alimentario. Previene las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, algunos tipos de cáncer...No olvide que los cereales integrales son ricos en fibra.
Consuma, si es posible, legumbres al menos una vez por semana. No solo son ricas en fibra, sino también en proteínas vegetales, hierro, potasio, magnesio...
Las autoridades sanitarias recomiendan el consumo de 5 raciones de fruta y verdura al día, es decir, de 600 a 800 g de vegetales al día, que podrían distribuirse de la forma siguiente:
- 2 piezas de fruta (2 raciones de 150 g)
- verdura cruda (una ración de 100 g.)
- sopa de verduras (un plato con 150 g de verduras),
- verdura cocida (medio plato de 200 g).
En su caso, debe respetar las cantidades prescritas de fruta, pero puede trasladarlas de una comida a otra o consumirlas entre horas. No olvide que puede consumir cuantas verduras desee, siempre que solo incluya las materias grasas autorizadas.
DISTRIBUYA los alimentos a lo largo de 3 o 4 comidas al día.
Todos los estudios muestran el interés de fraccionar la alimentación del día en 3 o 4 tomas para prevenir el sobrepeso. De esta forma, podrá regular mejor la glucemia a lo largo del día, quemar mejor lo que come y evitar la sensación de hambre.
Además de la prevención del aumento de peso, hemos procurado que su alimentación le aporte todos los elementos necesarios para su salud:
Calcio y vitamina D para luchar contra la osteoporosis:
- calcio: productos lácteos o agua mineral rica en calcio,
- vitamina D: salga al aire libre todos los días y coma pescado azul (salmón...) al menos una vez por semana.
Omega 3 para desarrollar la memoria y proteger le corazón y las arterias. Los encontrará en algunos aceites (colza, nuez), en el pescado azul (salmón) y en algunas verduras de ensalada (canónigos, portulaca).
Antioxidantes para reforzar su sistema inmunitario y luchar contra los efectos del envejecimiento, se encuentran principalmente en las frutas y verduras, pero también en las materias grasas, el pescado y el marisco, los cereales, el té y el vino.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Remedios para la resaca de las fiestas

Consejos expertos para evitar los malestares del día después, la molesta "resaca"
La noche anterior, esa última copita de champagne parecía una gran idea. A la mañana siguiente, tu cabeza latente demostró lo contrario. 
La última vez que esto sucedió juraste no volver a excederte con las bebidas. Y el plan venía funcionando a la perfección, hasta que, simplemente, te olvidaste de tu plan. Y ya no te resististe a esa copita de más. Si te sentías tan bien...
Claro que, si miras a tu alrededor, verás que hay muchos otros en tu mismo bote. En el año 1992, un estudio danés reportó que cerca de ¾ de las personas adultas ocasionalmente sufren de dolores de cabeza provocados por la resaca, haciendo de éste el dolor de cabeza más común.
Más allá de la abstinencia, ¿existe una forma de prevenir el dolor de cabeza que resulta del consumo excesivo de alcohol? ¿Existe una cura?
¿Por qué se producen los dolores de cabeza de la resaca?
Las resacas suelen venir acompañadas de atroces jaquecas. Es casi una regla. Sin embargo, no es necesario que bebas demasiado para que te asalte una de estas migrañas al día siguiente.
Al respecto, los bebedores circunstanciales suelen tener dolores de cabeza con más frecuencia que aquellos que beben en forma asidua. No es necesario que te excedas. Incluso mojarnos los labios puede ocasionarnos dolor de cabeza. 
Esto se produce porque el alcohol tiene tanto efectos directos como indirectos que contribuyen al dolor de cabeza. Lo primero que hace el alcohol es provocar deshidratación. El alcohol apaga el sistema de anti-deshidratación del organismo, haciendo que debamos orinar con mayor frecuencia.
Asimismo, el alcohol genera tensión en el hígado, haciéndolo menos apto para producir glucosa. La glucosa es el combustible que maneja cada célula de tu cuerpo. Las células cerebrales son particularmente sensibles a la ausencia de este combustible. 
Por otra parte, el alcohol afecta los químicos en las células de tu cuerpo usan para comunicarse unas a otras. Uno de estos químicos es la prostaglandina, que regula la forma en que sientes el dolor, entre otras cosas.
El efecto indirecto principal del alcohol proviene de un químico llamado acetaldehído, producido mientras el cuerpo procesa la bebida alcohólica. Este químico funciona como una droga, haciéndote sudar e ir al baño. El ritmo cardíaco se acelera y el estómago se pone nauseoso. Si se acumula demasiado acetaldehído en tu cuerpo, seguro terminarás vomitando.
Otro efecto indirecto del alcohol son los problemas del sueño. Es por eso que resulta tan difícil “despertar” de una resaca, porque no habrás dormido bien a la noche. Cuando bebes demasiado, sientes que te vas a dormir, aunque existe un paradojal despertar durante la noche. El alcohol interfiere con el sueño REM (rapid eye movement); y las personas se despiertan con frecuencia. Esto contribuye al dolor de cabeza.
Cómo prevenir el dolor de cabeza de la resaca

En primer lugar, ingiere una comida grasosa o aceitosa antes de beber. Los alimentos grasos generan una película sobre el estómago y hacen que la absorción del alcohol sea más lenta. Y la mayor parte de los alimentos grasos están llenos de carbohidratos, que luego se convierten en azúcar en la sangre. Así tendrás una ración extra de los azúcares contra los cuales atenta el alcohol.
A la hora de elegir una bebida alcohólica, otorga preferencia a aquellas que son claras. Las bebidas como el vino tinto y el whisky, contienen más sustancias saborizantes conocidas como congéneres. Estos subproductos naturales de la fermentación del alcohol pueden contribuir a la inflamación y empeorar los síntomas de jaqueca.
Cuando estés bebiendo, no lo hagas muy deprisa. Ingiere las bebidas alcohólicas en forma lenta. Dale a tu cuerpo tiempo para procesar el alcohol. Entre tragos, bebe al menos un vaso de alguna bebida no alcohólica. A dicho fin, el agua es excelente. Los jugos de frutas, como el jugo de tomate o el jugo de frambuesas, ayudan a tu organismo a reemplazar la glucosa que a perdido a causa del alcohol. Los refrescos, por su parte, también pueden ser beneficiosos, y la cafeína que contienen algunas de estas bebidas pueden contrarrestar la hinchazón de los pequeños vasos sanguíneos ocasionado por el alcohol.
Si consumes cafeína, asegúrate de aumentar la ingestión de agua. La cafeína hace que el cuerpo pierda agua, y nada es más importante para evitar la deshidratación que   justamente el agua.
Deja de lado los cigarrillos, ya que el tabaco priva al cerebro del oxígeno que necesita. Y si no sabías que las drogas no son buenas para tu organismo, presta atención a lo siguiente: no bebas y tomes drogas al mismo tiempo.
Si ingieres algún medicamento por prescripción, habla con tu doctor antes de dar un trago. Dos cosas son las que debes averiguar: ¿el alcohol bloquea o exacerba los efectos de la medicación? ¿Tu medicación potencia los efectos del alcohol?
Si no tienes problemas estomacales o de sangrado y si tu médico dice que todo está OK, puedes tomar aspirina o algún analgésico de la familia de los NSAIS (antiinflamatorios sin esteroides), como son el naproxeno y el ibuprofeno. Estas drogas inhiben la prostaglandina, reguladora del dolor y ayudan a contrarrestar los efectos exacerbadores de la prostaglandina del alcohol.
Hay algunos antiinflamatorios no esteroides que son particularmente efectivos para inhibir las prostaglandinas. Uno de éstos es el ácido mefenámico, comercializado bajo el nombre de Ponstel, y el ácido tolfenámico, que se vende con el nombre de Clotam. 
Un pequeño estudio clínico realizado en el año 1983 mostró que las personas que tomaban Clotam antes y después de beber tenían dolores de cabeza más tenues. No obstante, Ponstel no está aprobado como un remedio contra la resaca, de modo que no deberás usarlo a este fin a menos que tu médico lo indique expresamente. Asimismo, evita ingerir Tylenol (acetaminofeno o paracetamol). En combinación con el alcohol, estas drogas serán perjudiciales para el hígado.
Cómo curar el dolor de cabeza de la resaca
Ya has cometido el pecado. Es demasiado tarde para la prevención. Incluso los cabellos te duelen cuando lees este artículo. Por fortuna, nunca es demasiado tarde para hacer algo para sentirte mejor. 
Lo más importante es la hidratación. En consecuencia, los especialistas llaman a tomar abundante cantidad de agua.
Por otra parte, es importante tener algo en el estómago. En este punto ya no será una buena idea ingerir algún alimento aceitoso. Por el contrario, lo recomendable será comer algo suave, con proteínas y carbohidratos un huevo cocido sobre una tostada sería pertinente.
Asimismo, ingiere algo de azúcar. Los jugos ácidos no caerán demasiado bien en el cuerpo. Sí lo harán el jugo de tomate o el jugo de manzana. Si tu estómago puede soportarlo y si no tienes problemas de úlceras o desórdenes de sangrado, consume aspirina, naproxeno, ibuprofeno u otro antiinflamatorio no esteroide. Recuerda no consumir acetaminofeno (Tylenol).
Si sufres de migrañas, será más difícil de discernir si estás padeciendo de un dolor de cabeza generado por el alcohol o de una de tus jaquecas habituales. En cualquier caso, si tienes algún medicamento contra la migraña, de la familia del triptán, tomar una píldora podría ayudar. 
Muchos de estos «antídotos» contienen alguna droga antiinflamatoria, ya sea aspirina o una sustancia no esteroide. Muchos tienen cafeína, y otros contienen subproductos del azúcar.
Igualmente, lo mejor será beber con moderación, comer, ingerir una buena dosis de azúcar, y tal vez algo de cafeína. Y si ya es demasiado tarde, una aspirina o un antiinflamatorio no esteroide estarán bien.

Cuando el espíritu de las fiestas… no es tan festivo

Paz y felicidad, es lo que todos deseamos tener en esta temporada de fiestas. Sin embargo, las festividades de diciembre no siempre son festivas, valga la redundancia.
Para muchas personas, traen mucho estrés y hasta depresión. Si te encuentras en esta situación, aquí te damos algunos consejos para que puedas sobrevivir estas fiestas con menos estrés y sus consecuencias para tu salud.
Ya sea que celebres la Navidad o no, porque tus tradiciones sean diferentes, nadie se escapa al ambiente festivo de diciembre. Si no, simplemente sal a la calle y presta atención: todas las vitrinas están iluminadas y arregladas con Papá Noel o Santa Claus, las avenidas están adornadas con luces navideñas y en muchas casas,  verás el árbol de Navidad.
Durante esta época también parece que tu agenda se llena de fiestas, compras, viajes, preparativos, cenas, invitados. O al contrario, tal vez es ahora cuando te sientas más solo/a porque no te gusta la temporada y prefieres escapar de las multitudes que se aglomeran en los centros comerciales. Puede ser que también sea la época navideña la que te traiga nostalgia por épocas pasadas o te haga extrañar a quienes ya no están o viven lejos de ti.
De cualquier modo, es común que durante esta temporada muchas personas se sientan más estresadas y tristes. Pero para que la avalancha de actividades y exigencias de la Navidad no te enfermen, toma en cuenta estos consejos que te ayudarán a sobrevivir, para evitar el estrés y tener unas fiestas más tranquilas:
Planea con anticipación: ¡No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy! ¿qué tal si designas un día para hacer las compras más importantes que tienes para estas festividades? Así las tacharás de la lista y podrás concentrarte en otras tareas, sin sentir que tienes muchas cosas pendientes.
Resuelve tus problemas familiares: Aprovecha que esta es una época de reconciliación para hablar con los seres queridos con los que tienes alguna diferencia. Recuerda que la familia es el eje del bienestar emocional y que nada es tan grave como para romper la relación con una persona a la que quieres. Trata de que esta época te una de nuevo a los tuyos, el diálogo es la clave.
Haz un presupuesto y respétalo: Antes de meterte en gastos que te causarán dolores de cabeza, planea cuánto dinero puedes gastar en estas fiestas. El amor no se manifiesta con regalos. Si tienes problemas de dinero, usa tu creatividad: haz algo con tus manos o establece un sistema de intercambio de regalos en el que cada miembro de tu familia sólo tenga que darle un regalo a otro. Así ahorrarás dinero.
Si estás solo/a o lejos de tu familia, emplea tu tiempo en alguna causa que llene tu corazón. Por ejemplo, acude como voluntario(a) a algún lugar o agencia que necesite tu ayuda o simplemente ayuda a personas que lo necesitan.
No te exijas demasiado. En lugar de esperar que estas festividades salgan a la perfección, relájate y decide que estarás más tranquilo/a. Siempre habrá imprevistos, así que no te excedas en las expectativas y sé realista.
Aprende a decir que no. Si sientes que tienes demasiadas cosas que hacer en esta época y que los demás te exigen demasiado, rehúsa a hacer algo. Di “no”. Es mejor hacer poco y hacerlo bien que comprometerte con muchas cosas y no hacer ninguna.
No te excedas en el consumo de alcohol. Se ha demostrado que esto puede aumentar tus sentimientos de nostalgia en relación a que “el tiempo pasado fue mejor” y esto puede acentuar la depresión.
Busca actividades con tus familiares y amigos que sean gratis. Da una caminata para ver los adornos navideños de la ciudad, consulta la agenda de actividades gratuitas que ofrece tu ciudad, escucha música en familia.
Siguiendo estos consejos puedes dejar a un lado los sentimientos de tristeza que podrías sentir durante esta época festiva. Recuerda que es más bien un momento del año para hacer una pausa y estar con los que quieres. No te dejes estresar por el consumismo ni por las exigencias de que en las fiestas todo debe ser perfecto. Simplemente, comparte y celebra cada momento con alegría, sin preocuparte por el futuro.
Así te evitarás los dolores de cabeza, la fatiga y el insomnio del estrés y la ansiedad. Dale un regalo a tu salud y disfruta de las festividades con la mayor calma posible.
¡Felices Fiestas!

¿Existe un tratamiento efectivo para eliminar las cicatrices?


Todos tenemos una cicatriz por pequeña que sea, en alguna parte del cuerpo. Son las marcas de la vida, que a veces nos hace encontrarnos con cortes, accidentes, quemaduras o incluso, acné.
Cualquiera que sea la causa de una cicatriz, es señal de que el cuerpo sanó. Pero claro, una cicatriz no siempre es agradable. A veces puede causarte complejos porque no te gusta cómo se ve. ¿Quieres saber si hay alguna forma de borrar las cicatrices para siempre? En Vida y Salud te contamos más.
Las cortadas, los rasguños, las quemaduras, las heridas, el acné y hasta las enfermedades como la varicela, pueden dejar cicatrices en la piel. Las cicatrices salen cuando la piel sufre una lesión, y el tejido nuevo nace para cubrirla: son como un parche de piel que nace para tapar la lesión. Es parte del maravilloso proceso de auto curación que tienen nuestro cuerpo. Sin embargo, y a pesar de que cumplen una función reparadora luego de un impacto en la piel, las cicatrices no siempre son bonitas y aunque puedan desvanecerse con el tiempo, nunca desaparecen del todo. Muchas personas se preocupan porque encuentran que las cicatrices pueden afectarles su apariencia, sobretodo si están en un lugar visible para todos, como en la cara, en el cuello, o en los brazos.
La apariencia de una cicatriz depende de varios factores:
-       El lugar en donde está localizada
-       Qué tan profunda fue la herida que la causó
-       Tu edad
-       Tu tipo de piel y los factores hereditarios que determinan cómo será tu cicatrización
-       Cuánto tiempo tome en sanar
Hay varios tipos de cicatrices:
Cicatrices queloides: se forman como resultado de una producción excesiva de colágeno. Por eso son gruesas, rojizas y exceden el tamaño de la herida original.
Cicatrices hipertróficas: Son abultadas como las cicatrices tipo queloide, pero no exceden los límites de la herida original.
Cicatrices contracturadas: En el proceso de formación de este tipo de cicatriz, los bordes de la piel se une y producen una zona de la piel tirante. Este tipo de cicatriz puede afectar el movimiento porque se reduce el tamaño de la piel.
Cicatrices Atróficas: se generan a causa de la destrucción del colágeno. Por lo general son redondas, como las que aparecen debidas al acné o a la varicela.
Dependiendo de todos estos factores, existen diferentes tipos de tratamiento para minimizar la apariencia de tu cicatriz o cicatrices. Aquí te cuento de qué se tratan:
Cremas, gels, pastas o ungüentos recetados o de venta libre: Tu médico (dermatólogo o cirujano plástico) te puede recomendar una crema especial para tu caso particular. Estas cremas o ungüentos pueden tener ingredientes como corticoesteroides o antihistamínicos para cicatrices sensibles y que causan comezón.
Tratamiento para eliminar las cicatrices o cirugía: Si tus cicatrices son producto de heridas profundas, existen varias opciones de tratamiento para disimularlas hasta casi desaparecerlas: injertos, dermoabrasión, peeling, exfoliación química o cirugía con láser. Tu médico te recomendará cuál de estas es la mejor opción para tu caso.
Inyecciones: en el caso de las cicatrices queloides o hipertróficas se pueden aplicar inyecciones de colágeno o de esteroides.
Es probable que tu médico te recomiende uno o varios de estos tratamientos combinados para eliminar tus cicatrices lo mejor posible.
Recuerda que muchas cicatrices se desvanecen con el tiempo hasta que sea difícil verlas.  Si tienes una cicatriz que no te gusta ¡no te desanimes! Hay muchas opciones de tratamiento que te podrían ayudar. Y si se notan, tampoco importa, muchas cicatrices pueden llegar a ser tu sello personal.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Lo que debes saber sobre el herpes genital


El herpes genital es una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) bastante común.
 Tan solo en los Estados Unidos, una de cada 6 personas entre los 14 y los 49 años de edad padece la infección del herpes genital. Si quieres saber más de qué se trata esta ETS y quieres aprender cómo puedes prevenirla, no dejes de leer. En Vida y Salud queremos que tengas una vida sexual sana.
El herpes genital es una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) muy contagiosa que afecta a los hombres y las mujeres, pero se cree que es más común en las mujeres.  Se transmite cuando la piel está en contacto muy cercano con piel infectada, algo que ocurre durante las relaciones sexuales. Es una enfermedad que tiende a causar mucha tensión emocional, pero no quiere decir que tenerla te impida tener relaciones sexuales y afectivas. Sólo tendrás que ser más precavido(a) a la hora de tener relaciones sexuales.
El herpes genital se asocia con las lesiones y las ampollas que causa en los genitales, los labios y el ano. Estas lesiones o ampollas aparecen en el área por donde el virus entró a tu cuerpo. El herpes genital puede transmitirse a través del contacto con estas lesiones, pero se puede contagiar también incluso cuando no se ven lesiones.
Existen dos tipos de virus del herpes:
Herpes tipo 1 (HSV-1): por lo general causa lesiones y ampollas en la boca y en los labios (a veces llamados fuegos) y se le conoce como herpes oral. Si bien puede causar herpes genital, en la mayoría de los casos no es así.
Herpes tipo 2 (HSV-2): Es el virus del herpes genital y la persona que lo contrae desarrolla lesiones y ampollas en el área genital, el recto o en sus alrededores, pero siempre debajo de la línea de la cintura. Este virus es el responsable del 90% de los casos del herpes genital.
¿Cómo se contagia el herpes?
Durante la relación sexual, el virus del herpes puede entrar en tu organismo a través de alguna cortada en tu piel mientras tienes relaciones vaginales, anales u orales. El virus puede entrar a través de las membranas de la vagina, el pene, el tracto urinario, el ano o el cuello del útero (o sea el cervix).
Una vez que el virus ingresa en tu cuerpo, lo que hace es atacar a las células que están sanas. El sistema inmunológico se activa y desarrolla las lesiones, ampollas e inflamación (hinchazón) como defensa contra el virus del herpes.
El herpes genital no solamente afecta a los genitales. Si por ejemplo, tu compañero(a) sexual tiene un fuego o una lesión en la boca y están practicando sexo oral, el virus puede transmitirse a tus genitales, y viceversa. También es común infectarse por el sólo hecho de tocar una ampolla y luego pasar tu mano o rascarte alguna otra parte del cuerpo, como por ejemplo, tus ojos (por eso hay que tener precaución).
Muchas personas se preguntan si el herpes puede contagiarse en los baños públicos u otros lugares públicos (jacuzzis, piscinas). La respuesta es no. El virus del herpes muere fuera del organismo humano luego de unas horas, así que la probabilidad es muy baja o nula de que alguien se contagie en un lugar público.  O por lo menos, hasta ahora no hay pruebas científicas de esto.  Sin embargo, si puede transmitirse mediante el uso compartido de cepillos de dientes, o a través de los besos en áreas afectadas.
Recuerda que el virus se puede contagiar aunque no haya ampollas presentes.
Una vez que el virus entra en el cuerpo puede provocar síntomas. Sin embargo, en algunas ocasiones, el herpes genital no da síntomas, o estos son muy leves, por cual, muchas personas no se enteran de que padecen de esta ETS.  Por lo general puede que sólo tengan un brote (el primero, es por lo general el más agudo y doloroso) y no vuelvan a tener ningún otro el resto de su vida, o vuelvan a tener varios, años después.  El virus permanecerá para siempre latente en el cuerpo hasta que algún factor como el estrés, baja de defensas, si contraen el VIH o la menstruación en las mujeres, pueda desencadenar otro brote.
Los síntomas del herpes genital, cuando están presentes, son los siguientes:
Dolor, ardor y/o picazón en el área entre 2 y 10 días después de haber estado expuesto al virus a través del sexo.
Ampollas, úlceras o granitos/bultos rojos en el área genital o cerca del área genital (nalgas, parte interna del muslo). En las mujeres aparecen en la vulva, la vagina, el ano, las nalgas o la cerviz (cuello del útero). En los hombres: en el pene, el escroto, las nalgas, el ano, los muslos o dentro de la uretra.
Cuando ocurre el primer brote puede que sientas síntomas parecidos a los de la gripe: dolor de cabeza, fiebre, dolor de cuerpo, ganglios inflamados en la ingle.
¿Cómo se previene el contagio del herpes genital?
En un mundo ideal, la mejor forma de prevenir la transmisión del herpes genital y otras ETS, es por supuesto, abstenerse de tener relaciones sexuales (a menos de que sea en una relación monógama con una pareja que no está infectada y que está contigo exclusivamente).
De no ser así, la mejor forma de prevenir el contagio del herpes es usando de manera correcta y consistente el preservativo o condón. Esto, sin embargo, no garantiza que se previene al 100% puesto que puede haber áreas con llagas que no están cubiertas por el preservativo (y recuerda que puede haber contagio incluso cuando no hay lesiones) . Definitivamente se recomienda abstenerse de tener relaciones sexuales durante un brote para evitar el contacto directo con la lesión abierta.
Otra forma de prevenir el contagio del herpes genital es evitando tener demasiadas parejas sexuales. También, existe un examen de sangre que se pueden hacer tú y tu pareja para saber si están infectados por el virus del herpes y si es así, para poder tomar las precauciones necesarias. Más adelante te hablo de una terapia de supresión si acaso alguno de los está infectado que le pueden preguntar al médico.
Si tú tienes herpes genital y no has tenido síntomas, igual debes informar a tu pareja de tu condición. Así pueden tomar las medidas necesarias: sexo seguro con preservativo.
¿Existe un tratamiento para el herpes genital?
El herpes genital no tiene cura. Es un virus que siempre estará en tu cuerpo aunque no manifieste síntomas externos. Sin embargo, existen medicamentos antivirales que ayudan a prevenir la aparición y también ayudan reducir la duración de los brotes. En Estados Unidos, estos medicamentos son: acyclovir (Zovirax), famciclovir (Famvir) y valacyclovir (Valtrex). Tu médico te los puede recetar para reducir el número y la intensidad de los brotes, para ayudar a que las lesiones sanen más rápido y minimizar las posibilidades de transmisión a otras personas.
Puede ser que tu médico te indique tomar medicamentos durante el brote o que te recomiende tomarlos a una dosis más baja, aunque no tengas síntomas, debido a que te aparezcan varios brotes al año o para disminuir el riesgo de contagiar a tu pareja. A esto se le llama terapia de supresión.
Las mujeres embarazadas y las personas infectadas con el VIH, deben tomar más precauciones en relación al herpes genital. Habla con tu médico si sospechas que tienes esta ETS. El iniciar el tratamiento cuanto antes evitará que contagies a otras personas y que puedas tomar las medidas necesarias para que, dentro de lo posible, lleves una vida sexual más sana.
Eso sí, no te olvides que la prevención es la clave para evitar contagiarte con el herpes genital.